Susúrrame al oído
lo que me gusta.
No calles tus palabras
no pares tus caricias,
que la noche es larga
y el verano nos tapa
con su calor suave.
Entre mis manos se pierden
muchos recuerdos;
en el río metida
me envuelve el agua,
en mi piel algunas gotas
quedan pegadas.
Canto de sirena
silban las cañas
cuando la brisa de estío
amarra mi alma
queriendo envolverme
en nubes y calma.
lo que me gusta.
No calles tus palabras
no pares tus caricias,
que la noche es larga
y el verano nos tapa
con su calor suave.
Entre mis manos se pierden
muchos recuerdos;
en el río metida
me envuelve el agua,
en mi piel algunas gotas
quedan pegadas.
Canto de sirena
silban las cañas
cuando la brisa de estío
amarra mi alma
queriendo envolverme
en nubes y calma.