Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Le faltaron rasguños a las caricias
para ser la herida de alguien
y no la cicatriz de nada.
Nos faltaron miradas detrás de los párpados
para interiorizar estatuas sobre el alambre
sin más equilibrio de lluvia
que el previsible derramamiento.
Nos renunciamos tan civilizadamente
que resulta insoportable saberme entero
porque nada de mí te llevaste.
Entero como el brocal de un pozo viejo
ahogado en sí mismo,
hundido en un fango de lunas quebradas
y ecos viciados de aire enfermo;
dueño de un pozo que escarba bocabajo
como el enterrado vivo;
dueño de mi lengua que intenta escapar
como un perro atado la pata de la mesa;
dueño del perro de mi libertad
que para ser libre le sobra el dueño.
para ser la herida de alguien
y no la cicatriz de nada.
Nos faltaron miradas detrás de los párpados
para interiorizar estatuas sobre el alambre
sin más equilibrio de lluvia
que el previsible derramamiento.
Nos renunciamos tan civilizadamente
que resulta insoportable saberme entero
porque nada de mí te llevaste.
Entero como el brocal de un pozo viejo
ahogado en sí mismo,
hundido en un fango de lunas quebradas
y ecos viciados de aire enfermo;
dueño de un pozo que escarba bocabajo
como el enterrado vivo;
dueño de mi lengua que intenta escapar
como un perro atado la pata de la mesa;
dueño del perro de mi libertad
que para ser libre le sobra el dueño.
18 de enero de 2015