Una ventana abierta
Como si se rompiera la noche en un golpe frío
y se abriera una ventana que alumbra en calipso;
acompañada toda
Grata sensación melodiosa,
con el velo transparente de tu ingenuidad y la mía.
Huelo el olor de manzanas en tu pureza de dulzura
y hay palabras de ira ante el engaño encubierto;
procuras hacerte en tu mente un escudo fuerte,
sólo te vence tu sensibilidad intensa de sutil acero,
en mi compañía te calmas
Descansa de tus intentos
Te invito a ver la luz de esa ventana luminosa,
que nadie distorsione tu mente maravillosa...
Y tu corazón tierno que acompaña la verdad,
reconoces con claridad
Las causas leales y dignas,
sabes dedicar un beso a quien te guía de noche...
¡Vamos esperanza!
Ramiro Deladanza
127
Última edición:
