En la campiña llana, sin arbustos,
libre meseta se extendió a mi vista,
miles de flores cual pincel de arista
danzan y cantan para muchos gustos.
-
Ramos de brotes crecen casi justos,
potos y nardos de sutil revista,
dan competencia sin estar prevista,
aunque así muchos vienen muy adustos.
-
En estas tierras de belleza innata,
el clavel arribó y se dio perfecto,
muy junto al nardo que se irguiera recto
y hoy cepas tejen con amor sin trata.
-
Parece que siempre han estado unidos
y en mi opinar son de orbes muy lejanos,
aquí se han hecho dos buenos hermanos,
y no se duda de que son queridos,
-
nos han aportado artes muy distintas,
baile y música da su piel cobriza,
la otra piel blanca que se mezcla aprisa,
del blanco clavel dándose sus pintas,
-
bailamos al compás de sus cantares,
gustamos de comer con sus sabores,
nos tiran de borrachos sus licores,
gustosos de lucir la piel morena.
-
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
libre meseta se extendió a mi vista,
miles de flores cual pincel de arista
danzan y cantan para muchos gustos.
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Ramos de brotes crecen casi justos,
potos y nardos de sutil revista,
dan competencia sin estar prevista,
aunque así muchos vienen muy adustos.
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En estas tierras de belleza innata,
el clavel arribó y se dio perfecto,
muy junto al nardo que se irguiera recto
y hoy cepas tejen con amor sin trata.
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Parece que siempre han estado unidos
y en mi opinar son de orbes muy lejanos,
aquí se han hecho dos buenos hermanos,
y no se duda de que son queridos,
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nos han aportado artes muy distintas,
baile y música da su piel cobriza,
la otra piel blanca que se mezcla aprisa,
del blanco clavel dándose sus pintas,
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bailamos al compás de sus cantares,
gustamos de comer con sus sabores,
nos tiran de borrachos sus licores,
gustosos de lucir la piel morena.
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Felipe de Jesús Legorreta Levy.