Antonio del Olmo
Poeta que considera el portal su segunda casa
UNIVERSOS PARALELOS
“El universo no solo tiene una historia, sino cualquier historia posible”
Stephen Hopkins
Pueden existir infinitos universos, donde sucede todo lo que no contradice la conducta de la naturaleza: las leyes físicas y lógicas. En los universos paralelos se combinan todos los elementos infinitamente para generar todas las formas de vida y todas las historias posibles. La naturaleza razona y evoluciona actuando: ensayando todas las opciones.
Mi mundo paralelo
Allí me encontraré siempre,
en mi mundo paralelo.
En el espacio infinito
y en los instantes eternos
existen otros planetas
casi idénticos al nuestro
donde la historia discurre
de acuerdo con mis deseos,
siempre que no contradiga
las leyes del universo,
pues gobiernan la materia
en todo lugar y tiempo.
Allí soy siempre feliz,
en mi mundo paralelo.
El final de las palabras
Mi mundo paralelo
Allí me encontraré siempre,
en mi mundo paralelo.
En el espacio infinito
y en los instantes eternos
existen otros planetas
casi idénticos al nuestro
donde la historia discurre
de acuerdo con mis deseos,
siempre que no contradiga
las leyes del universo,
pues gobiernan la materia
en todo lugar y tiempo.
Allí soy siempre feliz,
en mi mundo paralelo.
El final de las palabras
Las abejas volaron presurosas hacia su cobijo antes de que empezase a caer la última lluvia de la primavera. Tenían su colmena bajo uno de los gruesos arcos del único edificio de Madrid que quedaba en pie: la Puerta de Alcalá.
La ciudad se destruyó, igual que todas las construcciones humanas, durante la última guerra mundial. Solo sobrevivieron en el planeta las plantas y los insectos: los herederos de la Tierra. Ni siquiera existe el nombre de la ciudad, ni ninguna palabra.
Podrían pasar muchísimos años –millones– antes de que otra especie, siguiendo el curso imparable de la evolución, pronuncie las primeras palabras.
La puerta interuniversal
Uno de los últimos avances tecnológicos es la puerta que permite cruzar los universos. En esta época, en el año 2525, se puede viajar sin seguir una trayectoria, se cambia de lugar instantáneamente.
Uno de los últimos avances tecnológicos es la puerta que permite cruzar los universos. En esta época, en el año 2525, se puede viajar sin seguir una trayectoria, se cambia de lugar instantáneamente.
Después de observar multitud de planetas, el capitán explorador decidió visitar el tercer planeta de una estrella mediana. Le sorprendió el parecido exacto con su planeta de origen, parecían dos mundos gemelos que habían evolucionado igual hasta la última época, cuando estalló la guerra.
El encuentro
La puerta interuniversal apareció repentinamente frente a la Puerta de Alcalá. Salieron 20 personas iguales que los que habían vivido antes de la última guerra, solo se diferenciaban en los vestidos: unas prendas elásticas, decoradas con dibujos diferentes para cada individuo, que cubrían todo el cuerpo como si fuese una segunda piel.
El primer explorador salió a recibir a los colonos desde el arco central de la Puerta de Alcalá, abrió los brazos y pronunció las primeras palabras después de muchísimos siglos:
–¡Bienvenidos a Madrid! Así se llamaba esta ciudad antes de la última guerra. Afortunadamente, nuestro mundo rectifico después de la II Guerra Mundial y siguió el camino de la paz. Ahora podemos poblar este mundo paralelo. No hay que esperar millones de años para que otra especie, siguiendo el curso imparable de la evolución, pronuncie las primeras palabras…
Un relámpago y un trueno interrumpió el discurso. Empezaron a caer grandes gotas de agua muy clara, sin los elementos radioactivo que habían durado tantos siglos. Los 20 colonos y el explorador se refugiaros bajo los arcos de la Puerta de Alcalá para protegerse de la tormenta.
Enseguida se asomó el sol en un hueco de las nubes y pinto un arco iris enorme sobre la cortina de agua que se alejaba; parecía que quería recibir con sus bandas de colores a los nuevos habitantes. El primer explorador salió del arco, levanto la cabeza, miró al cielo y recibió las últimas gotas de la tormenta mientras sonreía. Las abejas y los colonos salieron después. Así empezó la nueva historia del planeta Tierra.
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