Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
VALLE DORADO
El valle se ha vestido de dorado,
de nubes y de sol atardecer.
El cielo va sonriendo ensimismado,
observa su brillante verdecer.
Montañas su semblante han coronado,
sombrías ven al valle renacer.
El suelo con caricias del arado
germina a la llanura en su mecer.
Los árboles adornan los terrenos,
baluartes, de calores son asilo.
Los cerros y sus bosques muy serenos,
cobijan a la vida con sigilo.
Los campos cultivando van centenos,
es oro que florece muy tranquilo.
El valle que perfilo
es cuadro campesino de Cauquenes,
tesoro de mi espíritu y mis genes.
Dvaldés
de nubes y de sol atardecer.
El cielo va sonriendo ensimismado,
observa su brillante verdecer.
Montañas su semblante han coronado,
sombrías ven al valle renacer.
El suelo con caricias del arado
germina a la llanura en su mecer.
Los árboles adornan los terrenos,
baluartes, de calores son asilo.
Los cerros y sus bosques muy serenos,
cobijan a la vida con sigilo.
Los campos cultivando van centenos,
es oro que florece muy tranquilo.
El valle que perfilo
es cuadro campesino de Cauquenes,
tesoro de mi espíritu y mis genes.
Dvaldés
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