VENCÍ A SATANÁS
En una encrucijada del camino
hallé que mi conciencia estaba rota
por algo parecido a la derrota
que amarga se dibuja en mi destino.
No cabe claudicar al desatino
sumido en la impotencia que agarrota
la suerte no buscada de un idiota
que sigue por la senda ya mohíno.
Y río con estruendo la miseria
del diablo que arruinó mis ideales
trocando un alma ingenua por materia.
Vencido Satanás con naturales
repudias al exceso y a la histeria,
ahora mis maneras son joviales.
--..--