YANCO
Poeta adicto al portal
Ya no se cuando el caudal
se redujo en mis venas,
cual fue el día que el rio
se tradujo en gotera,
es que es viejo el resabio
de que tiempo nos queda,
y tan nuevo el agravio
que entre canas nos llega.
Voy sufriendo el engaño
de estas ganas rameras,
van y vienen de a ratos
pero aquí no se quedan.
Sólo queda el resabio
del papel con la piedra,
imitando los años
donde hervían mis venas
rellenando el espacio
que las ganas me dejan.
Ay caudal de emociones
ay silbar de palmeras,
como extraño los retos
que la vida esgrimiera,
no es que ya no me atreva
son mis ramas no dejan;
no es que no quiera tomarlos
es el deber que me aqueja.
De ahora en más mis recuerdos
los dejare en una huella
plasmada en verso y papel
que fino raya la piedra,
y una sonrisa gentil
dibujare si me tientas,
ay vida que has de seguir
así mis letras te cuentan.
se redujo en mis venas,
cual fue el día que el rio
se tradujo en gotera,
es que es viejo el resabio
de que tiempo nos queda,
y tan nuevo el agravio
que entre canas nos llega.
Voy sufriendo el engaño
de estas ganas rameras,
van y vienen de a ratos
pero aquí no se quedan.
Sólo queda el resabio
del papel con la piedra,
imitando los años
donde hervían mis venas
rellenando el espacio
que las ganas me dejan.
Ay caudal de emociones
ay silbar de palmeras,
como extraño los retos
que la vida esgrimiera,
no es que ya no me atreva
son mis ramas no dejan;
no es que no quiera tomarlos
es el deber que me aqueja.
De ahora en más mis recuerdos
los dejare en una huella
plasmada en verso y papel
que fino raya la piedra,
y una sonrisa gentil
dibujare si me tientas,
ay vida que has de seguir
así mis letras te cuentan.