pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Tú!
que con ojos puros
me sabes desnudar,
tú, mi hombre niño
que en la piel sabes
con besos tatuar...
¡Tú!
que sin ser poeta
en cada caricia
mil versos dedicas,
tú, mi maestro fiel
que a mi corazón
amor puro le predicas...
¡Tú!
caballero galante
de semisonrisa insegura
has despertado
lo nunca imaginado,
creador de miles sonrisas
y auyentador de penas viejas...
¡tú!
en pocas palabras
el hombre que amo.