Adrian Correa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tranquilo ensillando espero
a que se esconda el lucero
y valla apareciendo el alba,
para comenzar con calma
otro día de tropero.
Antes de emprender la marcha
esquivándole a la escarcha
la panza voy calentando,
bien tranquilo estoy mateando
bajo el sombrero de ala ancha.
esquivándole a la escarcha
la panza voy calentando,
bien tranquilo estoy mateando
bajo el sombrero de ala ancha.
Voy juntando los novillos
que junto a mis dos tordillos
saben de largos caminos,
entrelazando los destinos
tan duros como ladrillos.
que junto a mis dos tordillos
saben de largos caminos,
entrelazando los destinos
tan duros como ladrillos.
No son fáciles senderos
ríos, bañados y esteros,
que doblegan al más fuerte,
nos muestran que no es con suerte
que se hacen buenos troperos.
ríos, bañados y esteros,
que doblegan al más fuerte,
nos muestran que no es con suerte
que se hacen buenos troperos.
Hombres duros con paciencia
que no saben de clemencia
y que al recibir la paga,
la guardan junto a la daga
para volver a la querencia.
que no saben de clemencia
y que al recibir la paga,
la guardan junto a la daga
para volver a la querencia.
Este es un poema dedicado a esos trabajadores del campo, que llevaban el ganado de un lugar a otro con todo el esfuerzo y sacrificio que esto implica.
Pero lamentablemente hoy en dia, se traslada el ganado en camiones y este trabajo esta tendiendo a desaparecer.
Espero que les guste.
Pero lamentablemente hoy en dia, se traslada el ganado en camiones y este trabajo esta tendiendo a desaparecer.
Espero que les guste.