BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Oh este nacimiento interno
nunca frustrado por intemperancias
reunidas en recinto sacro o hermetizadas
en su sarcófago sin lazito.
Oh búsqueda siempre parcial,
las lenguas invernadas, admiten
cruentos silogismos, masas alternas,
aire, sólo aire, quizás más viento.
Oh este inmenso aire recalentado,
aire de artificio, bus innombrable,
cuyo signo, remite inmediatamente
a las vértebras enterradas en su tierra.
Oh, cómo me cuesta sufrirte, vida.
Y cómo busco el llanto hermético,
lleno de esporas, de semillas divididas,
de erosiones contumaces, la piel se reivindica.
Oh, tanto me cuesta llorarte, Vida!
©
nunca frustrado por intemperancias
reunidas en recinto sacro o hermetizadas
en su sarcófago sin lazito.
Oh búsqueda siempre parcial,
las lenguas invernadas, admiten
cruentos silogismos, masas alternas,
aire, sólo aire, quizás más viento.
Oh este inmenso aire recalentado,
aire de artificio, bus innombrable,
cuyo signo, remite inmediatamente
a las vértebras enterradas en su tierra.
Oh, cómo me cuesta sufrirte, vida.
Y cómo busco el llanto hermético,
lleno de esporas, de semillas divididas,
de erosiones contumaces, la piel se reivindica.
Oh, tanto me cuesta llorarte, Vida!
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