musador
esperando...
Al Tormentín Too, velero.
Sopla el invierno sus luces
con un sur que nos reclama
el coraje marinero
para entregarlo en el alba.
En las olas perezosas
al norte la espuma viaja
esfumándose con ella
los restos de mi nostalgia.
La cadencia del rolido
estremece mis entrañas
despertando con los sueños
la angustia de mis escarchas.
Tanto recuerdo añorado
rueda con las olas largas,
vuela en las gaviotas gráciles,
gime el gemir de las jarcias.
Ver surgir del horizonte
oriental tierra uruguaya...,
esos cerros y cuchillas
donde imitaba a las cabras...
¡Qué goce el de navegar
con este sur de mi patria!
¡Qué viento pone en las velas
a los duendes de mi ánima!
Con la tarde muere el viento,
la luna queda, tan pálida,
en el puerto la tristeza
con su manto nos aguarda.
El Tormentín entrando a Colonia, Uruguay. Yo soy el del saco oscuro.
Última edición: