Viernes para dos

Nancysant

Poeta que no puede vivir sin el portal
ACWLZ-VCgeU6CgQHzjwzK2UTS3KgKSa8t-O5IhlSXk3KsNFRd2diqgVY3QMBmQIVJAujRXE5JtrwMOC6v7jlfiJX_j8a3mg8q7RtY3ZV-32wTCSIWOK2-0kfv7H_YnpIz2fI8hRp






Viernes para dos




br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2





Hoy es viernes.

Adentro nuestra esencia huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso,

pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados

en la tarde que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo,

y a la vez soltar las palomas de la voz

en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva como dos

sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.

 
Última edición:
Excelsa, romántica y apasionada poesía de Viernes parados.
Sin más palabras, te dejo mi admiración con un gran abrazo querida amiga y Poeta.
Siempre es un lujo acercarse hasta tus versos y disfrutar de todas las bellas imágenes que nos presentas.
Uun gran abrazo con todo cariño y feliz fin de semana.
 
ACWLZ-VCgeU6CgQHzjwzK2UTS3KgKSa8t-O5IhlSXk3KsNFRd2diqgVY3QMBmQIVJAujRXE5JtrwMOC6v7jlfiJX_j8a3mg8q7RtY3ZV-32wTCSIWOK2-0kfv7H_YnpIz2fI8hRp





Viernes para dos


br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2



Hoy es viernes.

Adentro la vida huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso, pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas,

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes,

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados en la tarde

que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo

y a la vez soltar las palomas

de la voz en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva

como dos sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.





br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©



br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2







En tu poema se respira hogar Nancy, ese rincón de sensualidad donde dos hacen melodías de amor en los gestos.
Toda una gama de imágenes para repasar y suspirar en este viernes por la noche.
Gracias por compartirnos tan románticos versos, mis saludos con toda mi admiración y afecto.
 
ACWLZ-VCgeU6CgQHzjwzK2UTS3KgKSa8t-O5IhlSXk3KsNFRd2diqgVY3QMBmQIVJAujRXE5JtrwMOC6v7jlfiJX_j8a3mg8q7RtY3ZV-32wTCSIWOK2-0kfv7H_YnpIz2fI8hRp





Viernes para dos


br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2



Hoy es viernes.

Adentro la vida huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso, pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas,

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes,

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados en la tarde

que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo

y a la vez soltar las palomas

de la voz en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva

como dos sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.





br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©



br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2







Podría definirlo como la crónica de pequeños inmensos placeres de complicidad.
Me agradó mucho la decoración de tus versos.
Un abrazo, y que sea un viernes feliz dentro y fuera de la poesía.
 
ACWLZ-VCgeU6CgQHzjwzK2UTS3KgKSa8t-O5IhlSXk3KsNFRd2diqgVY3QMBmQIVJAujRXE5JtrwMOC6v7jlfiJX_j8a3mg8q7RtY3ZV-32wTCSIWOK2-0kfv7H_YnpIz2fI8hRp





Viernes para dos


br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2



Hoy es viernes.

Adentro la vida huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso, pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas,

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes,

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados en la tarde

que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo

y a la vez soltar las palomas

de la voz en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva

como dos sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.





br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©



br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2






Es estupendo, querida amiga Nancy, este paseo por un romántico fin de semana, siempre resplandecen en tus obras, los valores internos y la asombrosa riqueza de matices, esa maestría con que defines el sentimiento.Mis aplausos y admiración contigo, en todo momento, amiga. Un afectuoso abrazo, feliz fin de semana.
 
ACWLZ-VCgeU6CgQHzjwzK2UTS3KgKSa8t-O5IhlSXk3KsNFRd2diqgVY3QMBmQIVJAujRXE5JtrwMOC6v7jlfiJX_j8a3mg8q7RtY3ZV-32wTCSIWOK2-0kfv7H_YnpIz2fI8hRp





Viernes para dos


br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2



Hoy es viernes.

Adentro la vida huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso, pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas,

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes,

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados en la tarde

que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo

y a la vez soltar las palomas

de la voz en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva

como dos sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.





br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©



br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2





Aquí hay bastantes frases muy agudas, inteligentes y otras, simplemente, encantadoras. Saludos cordiales, Nancy.
 
ACWLZ-VCgeU6CgQHzjwzK2UTS3KgKSa8t-O5IhlSXk3KsNFRd2diqgVY3QMBmQIVJAujRXE5JtrwMOC6v7jlfiJX_j8a3mg8q7RtY3ZV-32wTCSIWOK2-0kfv7H_YnpIz2fI8hRp





Viernes para dos


br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2



Hoy es viernes.

Adentro la vida huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso, pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas,

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes,

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados en la tarde

que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo

y a la vez soltar las palomas

de la voz en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva

como dos sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.





br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©



br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2





Para leer poemas como este se inventó la poesía. No importa que sea viernes, ni jueves ni sábado, cuando las imágenes llegan tan nítidas.
"La vida huele a pan con un sol recién horneado... mientras una cercana sonrisa se ofrece y anida en el hueco de nuestra mochila y en el mapa de los ojos"...
Qué buen poema para este gran teatro que es la vida y en el que un solo día reluce más que el sol.
Un abrazote, Nancy, hasta tus poéticos espacios que son un gusto leer.
 
ACWLZ-VCgeU6CgQHzjwzK2UTS3KgKSa8t-O5IhlSXk3KsNFRd2diqgVY3QMBmQIVJAujRXE5JtrwMOC6v7jlfiJX_j8a3mg8q7RtY3ZV-32wTCSIWOK2-0kfv7H_YnpIz2fI8hRp





Viernes para dos


br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2



Hoy es viernes.

Adentro la vida huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso, pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas,

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes,

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados en la tarde

que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo

y a la vez soltar las palomas

de la voz en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva

como dos sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.





br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©



br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2





Que bello poema para un feliz viernes, complicidad de los enamorados en esas generosas calles que los acogen, tu sensible pluma traza un ramillete de imágenes hermosas y cautivadoras, si, definitivamente el amor triunfa en tus versos amiga Nancy. Abrazote a tope de admiración y cariño. Paco.
 
A veces solo basta juntar las almas para que nazca la ternura, la delicada pasión que luego será tormenta en ls paredes del hogar, una exquisita vorágine de imágenes plenas de maravilloso romanticismo y sensualidad, magistral y bellisimo poema, saludos Alex
 


Viernes para dos


Hoy es viernes.

Adentro la vida huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso, pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas,

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes,

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados en la tarde

que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo

y a la vez soltar las palomas

de la voz en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva

como dos sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.



Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©






Una cita a la que no se debe faltar, un día especial que hace que el resto de la semana valga la pena, saludos.
 
ACWLZ-VCgeU6CgQHzjwzK2UTS3KgKSa8t-O5IhlSXk3KsNFRd2diqgVY3QMBmQIVJAujRXE5JtrwMOC6v7jlfiJX_j8a3mg8q7RtY3ZV-32wTCSIWOK2-0kfv7H_YnpIz2fI8hRp





Viernes para dos


br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2



Hoy es viernes.

Adentro la vida huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso, pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas,

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes,

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados en la tarde

que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo

y a la vez soltar las palomas

de la voz en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva

como dos sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.





br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©



br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2





Intenso viernes lleno de sensaciones, olores y bellas imagenes que se impregnan en cada metáfora.
Preludio del fin de semana que promete ser especialmente mágico.
Un placer pasear por sus versos Nancysant.
Saludos
 
Excelsa, romántica y apasionada poesía de Viernes parados.
Sin más palabras, te dejo mi admiración con un gran abrazo querida amiga y Poeta.
Siempre es un lujo acercarse hasta tus versos y disfrutar de todas las bellas imágenes que nos presentas.
Uun gran abrazo con todo cariño y feliz fin de semana.

Querida amiga, aquí tuvimos un fin de semana largo y qué mejor que comenzarlo con un viernes para dos extendido hasta el lunes, pues aquí era feriado, ya hoy recargando pilas para lo que queda de semana, gracias mi bella amiga por llegar, te envío un gran abrazo lleno de cariño.
 
Leo fascinada, no se escapa nada a esta escena poética donde dos se regocijan de un viernes solo para ellos.
Siempre es grato leerte mi querida poetisa,
un abracito en este martes tomando mi vaso de leche
 
ACWLZ-VCgeU6CgQHzjwzK2UTS3KgKSa8t-O5IhlSXk3KsNFRd2diqgVY3QMBmQIVJAujRXE5JtrwMOC6v7jlfiJX_j8a3mg8q7RtY3ZV-32wTCSIWOK2-0kfv7H_YnpIz2fI8hRp





Viernes para dos


br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2



Hoy es viernes.

Adentro la vida huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso, pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas,

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes,

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados en la tarde

que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo

y a la vez soltar las palomas

de la voz en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva

como dos sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.





br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©



br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2





Hermosísimo Nancy !
Un viernes tan romántico que me llena de sana envidia, no sólo por los momentos sino también por la belleza de la narración.
Besote
 
Nancysant, con que bellas metáforas se van deslizando tus poemas de amor, leerte es siempre un placefr. Te abrazo, mi niña
 
Última edición por un moderador:
ACWLZ-VCgeU6CgQHzjwzK2UTS3KgKSa8t-O5IhlSXk3KsNFRd2diqgVY3QMBmQIVJAujRXE5JtrwMOC6v7jlfiJX_j8a3mg8q7RtY3ZV-32wTCSIWOK2-0kfv7H_YnpIz2fI8hRp





Viernes para dos


br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2



Hoy es viernes.

Adentro la vida huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso, pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas,

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes,

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados en la tarde

que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo

y a la vez soltar las palomas

de la voz en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva

como dos sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.





br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©



br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2





HOLA NANCY, HACE RATO NO LEÍA ALGO TAN LINDO Y GENUINO, ESPERO QUE ESTES BIEN Y SEAS FELIZ, ES MUY GRATO ENCONTRARSE CON COSAS TAN LINDAS. ME ALEGRO HABERTE LEIDO, BESOS Y CARIÑOS A TU VIDA, MIS MEJORES DESEOS PARA VOS Y TODO MI RECONOCIMIENTO COMO POETA...SIEMPRE SERÁS ÚNICA!
 
ACWLZ-VCgeU6CgQHzjwzK2UTS3KgKSa8t-O5IhlSXk3KsNFRd2diqgVY3QMBmQIVJAujRXE5JtrwMOC6v7jlfiJX_j8a3mg8q7RtY3ZV-32wTCSIWOK2-0kfv7H_YnpIz2fI8hRp





Viernes para dos


br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2



Hoy es viernes.

Adentro la vida huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso, pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas,

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes,

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados en la tarde

que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo

y a la vez soltar las palomas

de la voz en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva

como dos sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.





br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©



br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2





Hermoso desde la primera hora del día hasta el comienzo del siguiente!!!!
Destacar algún verso es imposible querida amiga, porque todos gozan de gran belleza, especialmente cuando el marco tan perfecto ciñe a dos almas que se pertenecen...
Un abrazo gigante con todo mi cariño bella Nancy!!!
Camelia
 
ACWLZ-VCgeU6CgQHzjwzK2UTS3KgKSa8t-O5IhlSXk3KsNFRd2diqgVY3QMBmQIVJAujRXE5JtrwMOC6v7jlfiJX_j8a3mg8q7RtY3ZV-32wTCSIWOK2-0kfv7H_YnpIz2fI8hRp





Viernes para dos


br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2



Hoy es viernes.

Adentro la vida huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso, pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas,

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes,

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados en la tarde

que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo

y a la vez soltar las palomas

de la voz en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva

como dos sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.





br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©



br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2





Un gran poema tiene un calificativo, pero este poema Nancy
supera la media ampliamente; da gusto leerlo y volver a lerlo
para disfrutar sensaciones e imágenes y eso es lo que haré.
Saludo respetuoso de Julius
 
ACWLZ-VCgeU6CgQHzjwzK2UTS3KgKSa8t-O5IhlSXk3KsNFRd2diqgVY3QMBmQIVJAujRXE5JtrwMOC6v7jlfiJX_j8a3mg8q7RtY3ZV-32wTCSIWOK2-0kfv7H_YnpIz2fI8hRp





Viernes para dos


br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2



Hoy es viernes.

Adentro la vida huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso, pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas,

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes,

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados en la tarde

que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo

y a la vez soltar las palomas

de la voz en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva

como dos sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.





br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©



br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2





Me agrada el uso del lenguaje y la simbologíautilizados; Es atrapante y claro. Un gusto leerte, saludos desde Colombia.
 
hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.
Emotivo viaje por los deseos, por la ventura de un viernes cualquiera, mágico y completo. Paseo por el amor y la dicha; sorbos de vida que se toman con calma, en el reposo que permite el goce, ese estar en la gloria que se vuelve tan mundano. Así hasta ese sábado que llega, que es promesa de felicidad, maravilla de días que se siguen en la dulzura de una emoción mantenida. Es todo un placer perderse por tus letras. Con mi admiración de siempre, un cordial abrazo.
 
ACWLZ-VCgeU6CgQHzjwzK2UTS3KgKSa8t-O5IhlSXk3KsNFRd2diqgVY3QMBmQIVJAujRXE5JtrwMOC6v7jlfiJX_j8a3mg8q7RtY3ZV-32wTCSIWOK2-0kfv7H_YnpIz2fI8hRp





Viernes para dos


br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2



Hoy es viernes.

Adentro la vida huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso, pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas,

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes,

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados en la tarde

que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo

y a la vez soltar las palomas

de la voz en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva

como dos sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.





br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©



br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2





Pues poetisa, te celebró las metáforas hermosas que lograste, las imágenes gratas que pintaste con tu poesia , sin duda ese viernes es muy especial, yo encantado de leerte tan bello escrito lleno de recursos literarios, abrazos NANCYSANT
 
ACWLZ-VCgeU6CgQHzjwzK2UTS3KgKSa8t-O5IhlSXk3KsNFRd2diqgVY3QMBmQIVJAujRXE5JtrwMOC6v7jlfiJX_j8a3mg8q7RtY3ZV-32wTCSIWOK2-0kfv7H_YnpIz2fI8hRp





Viernes para dos


br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2



Hoy es viernes.

Adentro la vida huele a pan,

afuera el sol está recién horneado.

El día se asoma con su rollo de colores

buscando horas con qué pintar,

mientras el tiempo de un café nos bebe,

deliciosamente, la cercana sonrisa.



El eco de un sí, es un guiño en sus ojos,

si se me antoja echar la vida en una mochila,

si solo me apetece fotografiar el próximo destello,

pasear los nombres por las aceras

o darle un capricho de goma a los pies,

de esos que consiguen un fin de semana

para cambiarle al cuerpo la mirada.

Podría ser riesgoso, pero para que nadie nos mate,

no bajaremos de los hombros

las dos muertes que nacieron sin ruido,

portaremos un buen trozo de luz

en una ceguera que no pretende líneas rectas,

y dejaremos que los zapatos se llenen de polvo,

con suerte esquivaremos el metal o alguna curva.



Mas él sabe descifrar el mapa de mis ojos,

si lo que busco es un espacio

más verde para querernos

como dos placeres bajo el sol,

como dos torcidos impacientes,

llenos de excusas para deformar la tierra.

Sin leyes de sangre que me impidan

en cualquier parte colgarme de sus ramas

y hacer un nido en nosotros,

mientras la ciudad nos regala su teatro,

las calles de su vientre, las placenteras plazas

que nos hacen caer sentados en la tarde

que nos sobra con un par de razones

para desordenar la risa en este mundo

y a la vez soltar las palomas

de la voz en un vuelo entusiasmado que libere

el erotismo de un ramaje junto al viento.



El siguiente instante será con el rostro

de la noche cubierto de manchas,

ante ella como huéspedes nocturnos,

casi invisibles si nos lleva

como dos sombras dentro de su ombligo,

cerrando todo lo que sucede como una ráfaga

hasta el sábado, ya casi a la vera de otro albor.





br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©



br3fLidu5Et2d4JdzttmW7N6-noY9pH1fZUPFq_iYIQAEFnDP4HR8V_TxS6KPUIipBE7Fq8nMrE6-xNQfPrdZEyJkLjhowe4BM3nLP_ZSGCL439flQcsqgrcXHY1834_-pAapuC2






Hermoso amiga Nancy, disgusto llegar a un viernes contigo. Llega cargado de expectativas.
Un placer leerte y seguir tu obra.
Un fuerte abrazo.
 
En tu poema se respira hogar Nancy, ese rincón de sensualidad donde dos hacen melodías de amor en los gestos.
Toda una gama de imágenes para repasar y suspirar en este viernes por la noche.
Gracias por compartirnos tan románticos versos, mis saludos con toda mi admiración y afecto.

Qué alegría que te haya gustado este viernes para dos, disfrutamos todo el fin de semana y yo lo comencé celebrando con un poema. Gracias por acompañarnos, estimada Spring. Un saludo y gran abrazo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba