brokenknees
Poeta fiel al portal
Encerrado en la jaula de concreto,
enterrado en la espalda
del dibujo de una rosa,
marchitada por el destino.
De sus ramas brotan
uñas oscuras y rancias,
y de cada pétalo seco,
sudor y saliva.
Con ojos en mis palmas,
y con dientes en mi nuca,
los niños saltando la soga,
sonriendo me cantaban:
"Corta tu columna,
en dirección opuesta a la razón,
no pienses en tus escombros
y escupe ese maldito corazón"
Noventa y nueve cortes en mi labio,
uno mas para mi placer,
masticando una gillette
y tomando vino amargo.
En la bolsa junto a mí,
doce cadáveres sin corazón
y con la mirada en el vació,
fui conversándoles sin ninguna razón.
No quedo mas sangre en las retinas,
no quedo un tercer pulmón,
no existe un corazón,
tampoco cerebro ni pasión.
De rodillas en la jaula,
un orificio percibí,
era la salida del suplicio,
es el mundo que no conocí.
enterrado en la espalda
del dibujo de una rosa,
marchitada por el destino.
De sus ramas brotan
uñas oscuras y rancias,
y de cada pétalo seco,
sudor y saliva.
Con ojos en mis palmas,
y con dientes en mi nuca,
los niños saltando la soga,
sonriendo me cantaban:
"Corta tu columna,
en dirección opuesta a la razón,
no pienses en tus escombros
y escupe ese maldito corazón"
Noventa y nueve cortes en mi labio,
uno mas para mi placer,
masticando una gillette
y tomando vino amargo.
En la bolsa junto a mí,
doce cadáveres sin corazón
y con la mirada en el vació,
fui conversándoles sin ninguna razón.
No quedo mas sangre en las retinas,
no quedo un tercer pulmón,
no existe un corazón,
tampoco cerebro ni pasión.
De rodillas en la jaula,
un orificio percibí,
era la salida del suplicio,
es el mundo que no conocí.