BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como terraplenes
van cayendo, de tu lengua
un universo de arenas mezcladas
en las aguas potables del siglo
como terraplenes como símbolos
a fuerza de tempestades derrotados
como inusuales voces herméticas
que generan el eco de un dios destruido
como lunas de eléctrica formulación,
así, tu lenguaje modera capacidades
y nivela sujetos e intenciones.
Mis pies pisan la calle,
y me brota el mundo, entero,
completo, intacto, malicioso.
Me salta implacable, tempestuoso,
digno, o abatido por malezas innombrables.
Surjo de un calidoscopio juvenil
de luces y formas magnéticas
hacia los terraplenes vulnerados
donde una fábrica me alimenta
donde un tigre salta de regocijo ambulante
donde un león bromea con su asombro de estudiante.
Empacado y solícito
me cuesta ascender las pendientes maleducadas
cuyo sino es arremeter contra la gastada suela de mis broncos
zapatos.
Hay mucha gente
mucha gente en cada signo
agotador, tremendo, empaquetado,
el río baja cercano y mi carne lo presiente.
Ahuyento el maleficio
las señoritas educadas y malcriadas
deberían estar aprobando exámenes
mi cuerpo es una molestia siderúrgica
para tan alevosas damas.
Contemplo de nuevo
cada nación cada país
es una isla una nación de islotes
de materiales invictos por alguna tragedia
de razonamientos consecuentes
con alguna derrota.
Y me miro, y soy parcial,
visos de elefante y matemático cruel,
de pisador de mosto en las cuevas de la aceituna
polvorienta.
Vorazmente la soledad me cerca
soy tributo y soy prisión para ella
lastimeramente mi cuerpo solicita asilo
para encarrilar una vez más su desvanecido aprecio.
22/11/18
van cayendo, de tu lengua
un universo de arenas mezcladas
en las aguas potables del siglo
como terraplenes como símbolos
a fuerza de tempestades derrotados
como inusuales voces herméticas
que generan el eco de un dios destruido
como lunas de eléctrica formulación,
así, tu lenguaje modera capacidades
y nivela sujetos e intenciones.
Mis pies pisan la calle,
y me brota el mundo, entero,
completo, intacto, malicioso.
Me salta implacable, tempestuoso,
digno, o abatido por malezas innombrables.
Surjo de un calidoscopio juvenil
de luces y formas magnéticas
hacia los terraplenes vulnerados
donde una fábrica me alimenta
donde un tigre salta de regocijo ambulante
donde un león bromea con su asombro de estudiante.
Empacado y solícito
me cuesta ascender las pendientes maleducadas
cuyo sino es arremeter contra la gastada suela de mis broncos
zapatos.
Hay mucha gente
mucha gente en cada signo
agotador, tremendo, empaquetado,
el río baja cercano y mi carne lo presiente.
Ahuyento el maleficio
las señoritas educadas y malcriadas
deberían estar aprobando exámenes
mi cuerpo es una molestia siderúrgica
para tan alevosas damas.
Contemplo de nuevo
cada nación cada país
es una isla una nación de islotes
de materiales invictos por alguna tragedia
de razonamientos consecuentes
con alguna derrota.
Y me miro, y soy parcial,
visos de elefante y matemático cruel,
de pisador de mosto en las cuevas de la aceituna
polvorienta.
Vorazmente la soledad me cerca
soy tributo y soy prisión para ella
lastimeramente mi cuerpo solicita asilo
para encarrilar una vez más su desvanecido aprecio.
22/11/18