Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vivencias de un reloj medio parado
sin ganas de seguir dando la cuenta
del tiempo que ha pasado la osamenta
en este cuerpo antiguo y desgajado.
Vivencias de un tic-tac encorsetado
que sabio lo que ignora se lo inventa,
asaca de la Nada luz y afrenta
perenne, relojero y consternado.
Los números son polvo y derroteros,
peldaños que nos vuelven al inicio
con gran exactitud y siempre veros.
Vivencias que al final son sacrificio
la vez que las manillas se hacen ceros
y lanzan sobre ti su maleficio.
sin ganas de seguir dando la cuenta
del tiempo que ha pasado la osamenta
en este cuerpo antiguo y desgajado.
Vivencias de un tic-tac encorsetado
que sabio lo que ignora se lo inventa,
asaca de la Nada luz y afrenta
perenne, relojero y consternado.
Los números son polvo y derroteros,
peldaños que nos vuelven al inicio
con gran exactitud y siempre veros.
Vivencias que al final son sacrificio
la vez que las manillas se hacen ceros
y lanzan sobre ti su maleficio.
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