Gustavo Pertierra
Poeta asiduo al portal
El tiempo que se escapa lentamente,
el cuerpo arrinconado que envejece
como el día que súbito oscurece,
dejando entre penumbras el ambiente.
Vivamos pues a pleno este presente
que el fruto aunque maduro, resplandece,
que el árbol aunque viejo aún florece
y ofrece jubiloso su simiente.
¿Para qué suspirar por lo pasado?
si seguimos jugando la partida,
dejemos la nostalgia de costado
viviendo cada día de la vida,
que no se muere nunca demasiado,
si cada hora, se vive bien vivida.
el cuerpo arrinconado que envejece
como el día que súbito oscurece,
dejando entre penumbras el ambiente.
Vivamos pues a pleno este presente
que el fruto aunque maduro, resplandece,
que el árbol aunque viejo aún florece
y ofrece jubiloso su simiente.
¿Para qué suspirar por lo pasado?
si seguimos jugando la partida,
dejemos la nostalgia de costado
viviendo cada día de la vida,
que no se muere nunca demasiado,
si cada hora, se vive bien vivida.