Rosendo
Poeta adicto al portal
Del diccionario erudito
voy analizando voces
que proporcionan los goces
de las frases de mi escrito.
Y como un sagrado rito
pretendo hacer un poema
en donde cada fonema
aspira al trino latente
para darle en aliciente
musicalidad al tema.
De este léxico que gloso
reviso sus acepciones
con las interpretaciones
que nos describe enjundioso.
Y veo en su ser copioso,
en ordenada secuencia,
una gama de elocuencia
en la que se hallan inmersos
los estímulos diversos
que inciden en la existencia.
Voces que increpan, aclaman,
asustan, alegran, gimen,
cantan, deploran, deprimen,
inspiran, alejan, llaman,
ríen, aborrecen, aman,
acres, dulces, odorantes,
fieles, firmes, vacilantes,
estridentes, armoniosas;
las hay de ortigas y rosas,
de guijarros y diamantes.
Perviven las sensaciones
en las letras que articulan,
y si se les estimulan
cobran vida y emociones
al plasmarlas en renglones
con el debido acomodo,
procurando, en fin, que todo
el sentimiento se agite
y cada oración incite
a indagar cada periodo.
Y entre miles de nociones
hurgo las propias del arte
para dar en cada parte
las mejores concepciones
con figuras de fruiciones.
en sus secretas urdimbres,
entramadas como mimbres;
y se escuchen al oído
cual un vibrante latido
proveniente de sus timbres.
¡Diccionario! ¡Diccionario!
metáfora del sonido,
del lenguaje contenido
en tu extenso abecedario.
Eres compendio palmario,
fuente de ecos cristalinos,
cofre de engastes divinos,
silo de onomatopeyas
y firmamento de estrellas
que iluminan los caminos…
voy analizando voces
que proporcionan los goces
de las frases de mi escrito.
Y como un sagrado rito
pretendo hacer un poema
en donde cada fonema
aspira al trino latente
para darle en aliciente
musicalidad al tema.
De este léxico que gloso
reviso sus acepciones
con las interpretaciones
que nos describe enjundioso.
Y veo en su ser copioso,
en ordenada secuencia,
una gama de elocuencia
en la que se hallan inmersos
los estímulos diversos
que inciden en la existencia.
Voces que increpan, aclaman,
asustan, alegran, gimen,
cantan, deploran, deprimen,
inspiran, alejan, llaman,
ríen, aborrecen, aman,
acres, dulces, odorantes,
fieles, firmes, vacilantes,
estridentes, armoniosas;
las hay de ortigas y rosas,
de guijarros y diamantes.
Perviven las sensaciones
en las letras que articulan,
y si se les estimulan
cobran vida y emociones
al plasmarlas en renglones
con el debido acomodo,
procurando, en fin, que todo
el sentimiento se agite
y cada oración incite
a indagar cada periodo.
Y entre miles de nociones
hurgo las propias del arte
para dar en cada parte
las mejores concepciones
con figuras de fruiciones.
en sus secretas urdimbres,
entramadas como mimbres;
y se escuchen al oído
cual un vibrante latido
proveniente de sus timbres.
¡Diccionario! ¡Diccionario!
metáfora del sonido,
del lenguaje contenido
en tu extenso abecedario.
Eres compendio palmario,
fuente de ecos cristalinos,
cofre de engastes divinos,
silo de onomatopeyas
y firmamento de estrellas
que iluminan los caminos…