Sira
Poeta fiel al portal
Las sílabas vibran entre mis dedos,
se deslizan por mi apretada garganta,
se enredan en mis cortos cabellos,
se me clavan en lo más profundo del alma.
Las sílabas que se refugian en mi seno
a veces relumbran, se retuercen y bailan.
Estiran sus corolas de tinta hacia el cielo
y hunden sus espinas en la carne blanca.
Las sílabas de mis desmedrados versos
duermen conmigo y siempre me acompañan.
Aguardan en la penumbra y el aullido del viento
y acunan mis pesadillas más vetustas y aciagas.
Las sílabas que retumban en mis sueños
se tornan inaudibles, furtivas, veladas.
Son el tesoro más precioso que tengo
y no por ello valen más o menos que nada.
se deslizan por mi apretada garganta,
se enredan en mis cortos cabellos,
se me clavan en lo más profundo del alma.
Las sílabas que se refugian en mi seno
a veces relumbran, se retuercen y bailan.
Estiran sus corolas de tinta hacia el cielo
y hunden sus espinas en la carne blanca.
Las sílabas de mis desmedrados versos
duermen conmigo y siempre me acompañan.
Aguardan en la penumbra y el aullido del viento
y acunan mis pesadillas más vetustas y aciagas.
Las sílabas que retumban en mis sueños
se tornan inaudibles, furtivas, veladas.
Son el tesoro más precioso que tengo
y no por ello valen más o menos que nada.