susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ni una lágrima saldrá de mis ojos, ni una lágrima,
ahora que ven el destrozo, la epidemia, el sudor
reseco en mis sábanas, ahora que siento el hedor
a mente enferma, ahora que no puedo sentir lástima.
No quiero derramar ni una gota al recordar por qué
estoy aquí, situada en un monte negro como humo
posado en las cortinas tras un incendio inseguro.
Paciencia infinita ante el previsible después.
El dulce olor a gardenia nace de la vara de un incienso
que lentamente se quema en fuego controlado,
apacigua mis instintos y me llama un laico santo
para comunicarme que el humo sube hasta el cielo.
Un poco tarde, le digo....
ahora que ven el destrozo, la epidemia, el sudor
reseco en mis sábanas, ahora que siento el hedor
a mente enferma, ahora que no puedo sentir lástima.
No quiero derramar ni una gota al recordar por qué
estoy aquí, situada en un monte negro como humo
posado en las cortinas tras un incendio inseguro.
Paciencia infinita ante el previsible después.
El dulce olor a gardenia nace de la vara de un incienso
que lentamente se quema en fuego controlado,
apacigua mis instintos y me llama un laico santo
para comunicarme que el humo sube hasta el cielo.
Un poco tarde, le digo....