Elisalle
Poetisa
Y GRITO... (PROSA VIVENCIAL)
En soledad, bajo la luz tenue que ilumina este lugar y la música que aroma el aura que habita en este instante, en este espacio tan propio, comprendo la relatividad de lo que significa esta palabra: Soledad. Amo el silencio ahora y siento que puedo volar a lugares no maginados sin pararme de este sillón que sostiene mi peso. Quiero eternizar este momento. Acallar relojes, teléfonos y todo lo que impida que esto se mantenga y quedarme como una fotografía del recuerdo que verán con interés o sin el, mañana. Es mi momento ideal, es mi paz, es mi cielo en reducido espacio. Observo el computador compañero que he ubicado con ceremonial reverencia en su lugar, como si rindiera tributo a algo y hasta parece que me da las gracias por permitir su descanso. Creo que alucino esta noche. Es la más hermosa que he vivido en tiempo. Ni el viento se escucha afuera, ni los pájaros negros que habitan los techos y atemorizan con su graznido. Apago la radio para escuchar mis propios latidos, mi respiración y sentir que sigo viva. Que soy Yo para MÍ y nadie más. Me necesito, quiero oírme, quiero recordar, pensar, tomar decisiones que no carguen con mi consciencia nunca más, liberarme de mis obsesiones y extraer de mi interior las respuestas a tantas interrogantes y cuestionamientos que anudan mis alas, ripian la visión e impiden encumbrar. Algo leí por ahí, más o menos así: Porque el silencio es tan infinito, tan espantoso y grande como un grito" (Pablo de Rocka-chileno). Así me he sentido hasta ahora, como si algo obstruyera mi garganta y lo digo hoy, porque de lo contrario, acabaré recluida en cualquier lugar y contra mi voluntad. Reflexiono, aunque no sé si llegaré a conclusión alguna pero es mi tiempo, mi intimidad y la voz interna que escucho e intento comprender y me llega clara. No quiero tener aflicciones ni miedos cuando empiece a clarear, así como siempre he sentido cuando salgo a la calle, como si una muchedumbre se asiera de mi ropa, mis cabellos, mis piernas, impidiendo mi avance y llegan hasta mi rostro con sus alientos desagradables, sus gritos ensordecedores hasta hacerme caer y perder voluntad. Necesito respirar todo el aire al abrir mi puerta; dejar fluir mis anhelos más recónditos para reír con quien me dé la gana, para elegir, para optar, para decir te quiero sin que nadie me señale a quien se lo digo. Decido qué rumbo doy a mi vida hoy, lo que me hace feliz, lo que me entrega paz, seguridad, amor y hasta dolores pero por mi propia decisión. No quiero ser marcada con fluorescentes como en la carretera, soy más que una carretera y los sellos no van con mi atuendo. Montaré el primer corcel que encuentre pastando y en pelo me largaré a campo traviesa hasta donde el amante y sensual viento decida llevarme: Libre-libre-libre
Ya dije.
Creo que el sueño quiere vencerme, pero no quiero dormir aún. Este momento como de Transfiguración quiero enmarcarlo y detener la imagen que más me guste, ponerla en el lugar más visible para recordar que esta noche fui mía. No duermo porque no quiero dormir Todavía.
Margarita
31/05/2014
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En soledad, bajo la luz tenue que ilumina este lugar y la música que aroma el aura que habita en este instante, en este espacio tan propio, comprendo la relatividad de lo que significa esta palabra: Soledad. Amo el silencio ahora y siento que puedo volar a lugares no maginados sin pararme de este sillón que sostiene mi peso. Quiero eternizar este momento. Acallar relojes, teléfonos y todo lo que impida que esto se mantenga y quedarme como una fotografía del recuerdo que verán con interés o sin el, mañana. Es mi momento ideal, es mi paz, es mi cielo en reducido espacio. Observo el computador compañero que he ubicado con ceremonial reverencia en su lugar, como si rindiera tributo a algo y hasta parece que me da las gracias por permitir su descanso. Creo que alucino esta noche. Es la más hermosa que he vivido en tiempo. Ni el viento se escucha afuera, ni los pájaros negros que habitan los techos y atemorizan con su graznido. Apago la radio para escuchar mis propios latidos, mi respiración y sentir que sigo viva. Que soy Yo para MÍ y nadie más. Me necesito, quiero oírme, quiero recordar, pensar, tomar decisiones que no carguen con mi consciencia nunca más, liberarme de mis obsesiones y extraer de mi interior las respuestas a tantas interrogantes y cuestionamientos que anudan mis alas, ripian la visión e impiden encumbrar. Algo leí por ahí, más o menos así: Porque el silencio es tan infinito, tan espantoso y grande como un grito" (Pablo de Rocka-chileno). Así me he sentido hasta ahora, como si algo obstruyera mi garganta y lo digo hoy, porque de lo contrario, acabaré recluida en cualquier lugar y contra mi voluntad. Reflexiono, aunque no sé si llegaré a conclusión alguna pero es mi tiempo, mi intimidad y la voz interna que escucho e intento comprender y me llega clara. No quiero tener aflicciones ni miedos cuando empiece a clarear, así como siempre he sentido cuando salgo a la calle, como si una muchedumbre se asiera de mi ropa, mis cabellos, mis piernas, impidiendo mi avance y llegan hasta mi rostro con sus alientos desagradables, sus gritos ensordecedores hasta hacerme caer y perder voluntad. Necesito respirar todo el aire al abrir mi puerta; dejar fluir mis anhelos más recónditos para reír con quien me dé la gana, para elegir, para optar, para decir te quiero sin que nadie me señale a quien se lo digo. Decido qué rumbo doy a mi vida hoy, lo que me hace feliz, lo que me entrega paz, seguridad, amor y hasta dolores pero por mi propia decisión. No quiero ser marcada con fluorescentes como en la carretera, soy más que una carretera y los sellos no van con mi atuendo. Montaré el primer corcel que encuentre pastando y en pelo me largaré a campo traviesa hasta donde el amante y sensual viento decida llevarme: Libre-libre-libre
Ya dije.
Creo que el sueño quiere vencerme, pero no quiero dormir aún. Este momento como de Transfiguración quiero enmarcarlo y detener la imagen que más me guste, ponerla en el lugar más visible para recordar que esta noche fui mía. No duermo porque no quiero dormir Todavía.
Margarita
31/05/2014
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