Arturo Riquelme
Poeta adicto al portal
Vuelta al escritorio iluminado; tristes manos
que brotan con la tenacidad del olvido
el embrujo que urge los cielos así pensantes
habituales señas con su mágico sonido.
Respirando ilusiones que casi siempre mienten:
descomprimir el alma; ventana asfixiada,
vendaval de ideas escritas en mi muralla
a ver si una de ellas, heroicamente, se apiada.
Un sendero de papel blanco en el escritorio,
ultima señal de un faro que lento corrige:
escribir huyendo desde todos mis rencores
y la poesía en sus entrañas nos predice.
que brotan con la tenacidad del olvido
el embrujo que urge los cielos así pensantes
habituales señas con su mágico sonido.
Respirando ilusiones que casi siempre mienten:
descomprimir el alma; ventana asfixiada,
vendaval de ideas escritas en mi muralla
a ver si una de ellas, heroicamente, se apiada.
Un sendero de papel blanco en el escritorio,
ultima señal de un faro que lento corrige:
escribir huyendo desde todos mis rencores
y la poesía en sus entrañas nos predice.
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