Cris Cordova
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y si el camino fuera de versos
en una alfombra de poesía,
y en tantos libros aún no escritos
paso a paso a ti me acercaría,
confiado haría la travesía,
desde ya un beso mensajero
rumbo a ti volaria,
desde ya este diáfano cielo
en un solo sol nos uniría.
Y si fuera un navegante
a los mares del sur iría,
tomando mi sextante
al horizonte de tus labios
mi mirada apuntaría
y en esas tres estrellas
sin miedo me perdería,
gozaría del instante
besando tu fantasía.
Y si con mis labios
cada estrella en tu cuerpo
una a una uniría,
escribiendo constelaciones
de una nueva mitología,
donde en diosa de mi templo
para siempre tu serías,
postrándome en tu dicha
y bebiendo tu ambrosía.
¡Que dichoso yo sería!,
mi pluma un poema
de amor para ti haría,
mi alma tu cielo
para siempre elegiría,
del paraíso de tus brazos
ya nunca me alejaria,
pués eres tú él motivo
de mi eterna poesía...
en una alfombra de poesía,
y en tantos libros aún no escritos
paso a paso a ti me acercaría,
confiado haría la travesía,
desde ya un beso mensajero
rumbo a ti volaria,
desde ya este diáfano cielo
en un solo sol nos uniría.
Y si fuera un navegante
a los mares del sur iría,
tomando mi sextante
al horizonte de tus labios
mi mirada apuntaría
y en esas tres estrellas
sin miedo me perdería,
gozaría del instante
besando tu fantasía.
Y si con mis labios
cada estrella en tu cuerpo
una a una uniría,
escribiendo constelaciones
de una nueva mitología,
donde en diosa de mi templo
para siempre tu serías,
postrándome en tu dicha
y bebiendo tu ambrosía.
¡Que dichoso yo sería!,
mi pluma un poema
de amor para ti haría,
mi alma tu cielo
para siempre elegiría,
del paraíso de tus brazos
ya nunca me alejaria,
pués eres tú él motivo
de mi eterna poesía...
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