Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y son las diez,
y te busco
en las horas de una invasión de pensamientos.
Las diez son, hora,
en la que el corazón responde a la plenitud
de tu nombre.
Y siguen siendo las diez,
más hallándote no me oyes.
Y siguen el reloj apuntando la hora
de aquella sensación de ayer
cuando fueron la diez de la distancia en punto
y hablé por primera vez
con mis ojos en tu boca
y mis labios
en un sueño por besarte.
Y son las diez
y un minuto en la que lees este mensaje.
Y son las diez
y dos minutos para amarte...
Las diez,
y no lo sabes.
y te busco
en las horas de una invasión de pensamientos.
Las diez son, hora,
en la que el corazón responde a la plenitud
de tu nombre.
Y siguen siendo las diez,
más hallándote no me oyes.
Y siguen el reloj apuntando la hora
de aquella sensación de ayer
cuando fueron la diez de la distancia en punto
y hablé por primera vez
con mis ojos en tu boca
y mis labios
en un sueño por besarte.
Y son las diez
y un minuto en la que lees este mensaje.
Y son las diez
y dos minutos para amarte...
Las diez,
y no lo sabes.