una lágrima
Poeta adicto al portal
y vivieron felices para siempre
Empeñados en creer cuentos de hadas, siempre tuvimos el anhelo del príncipe azul o la Barbie inteligente. Enfrascados en perseguir un objetivo inexistente sufrimos buscando ideales o irrealidades.
Ilusas fantasías de adolescentes
Cursilerías que viene acompañando la moralización de una niña, lecturas nocturnas llenos de finales bonitos cuyo objetivo fue siempre esperanzar corazones.
¡Cuan amarga la realidad de todas aquellas mentiras! Llámalas blancas, piadosas, como quieras, siempre fueron mentiras.
Con lo años asumimos la tragedia, se rompió la burbuja protectora y salimos al mundo a descubrir que no existen finales felices. A veces la gente ronda en el autismo voluntario por no querer ver la infinita veracidad que se despliega en nuestros ojos; a veces encontramos personas que se rinden ante situaciones que no son tan duras como otras; a veces encontramos gente a quien brindamos todo, pero lo más difícil sin ninguna duda, es descubrir que el amor no es rosa, es negro.
El amor es el abismo que atrapa personas, por supuesto que salen pero vuelven a caer en otro Nada se volvió tan complicado como eso, nada supera más las emociones que er marchitarse así algo, algo por lo que luchamos, por lo que estuvimos atajando balas el amor no considera esfuerzos.
Así que no me vengas con y vivieron felices para siempre. Que si hemos de hallar felicidad que sea por nuestras propias metas, que si reímos sea porque valoramos estar contentos y que si lloramos sea por haber perdido la fe en nosotros mismos.