No creo en la belleza
de la garza que acicala el cuerpo
junto al mar
prendida sobre
una ola que flamea
como si acaso
fuera una bandera rota
sin estrella.
No ya no creo
en el amor, ese que se parte
como si fuera una burbuja
transparente sobre mi espalda
rodando.
Aquella simplicidad
esa
nuestra
a la hora de amar
esa misma
hora roja sangrante y súbita
que ahora muerta me visita.
Ya no creo en aquel volantín
infante al que suplicando le dije;
vuelve a mí.
No volverá nunca más
la luna sobre tu mejilla
húmeda a posarse sobre todos
tus miedos.
En un globo opaco
como esta sombra mía
que se dibuja cual mujer
alcanzando el vuelo
(pájaro invisible)
más allá de cualquier palabra
más allá estaré fundida
resignada como una flor
de cemento que nadie vió florecer.
Pincoya Dic/2023
de la garza que acicala el cuerpo
junto al mar
prendida sobre
una ola que flamea
como si acaso
fuera una bandera rota
sin estrella.
No ya no creo
en el amor, ese que se parte
como si fuera una burbuja
transparente sobre mi espalda
rodando.
Aquella simplicidad
esa
nuestra
a la hora de amar
esa misma
hora roja sangrante y súbita
que ahora muerta me visita.
Ya no creo en aquel volantín
infante al que suplicando le dije;
vuelve a mí.
No volverá nunca más
la luna sobre tu mejilla
húmeda a posarse sobre todos
tus miedos.
En un globo opaco
como esta sombra mía
que se dibuja cual mujer
alcanzando el vuelo
(pájaro invisible)
más allá de cualquier palabra
más allá estaré fundida
resignada como una flor
de cemento que nadie vió florecer.
Pincoya Dic/2023