jalvarez_delgado
Poeta veterano en el portal
Ya no quedan espejos
que me soporten
ni me miran las pupilas
lastimeras
Ho las que asilan.
Todo se vuelve oscuro
y con ello cambia
como en su última
metamorfosis
el color de mis ojos,
cambia el arco iris y
es agria la primavera,
no florece la rosa y
sus espinas las llevo
en los labios
como una corona
que me heredó
tu recuerdo
El sol despunta llorando
y cada crepúsculo
es una lanza
que desintegra
mis sueños.
La noche es una boca
putrefactea que asfixia
se esconde en las esquinas
y se escapa en el último
suspiró del día
y se traga las ilusiones
y la única estrella
que conozco.
El mar me inundó
las pupilas
y se me inundó
el alma
y me descuecen
las herida
y cae mi sangre
que ya ni siquiera
a la sangre
se parece
y caigo al abismo
de una oscuridad infinita
me pierdo en laberintos
de niebla
como un espíritu
huérfano
y puedo comprobar
que ni tu recuerdo
me soporta.
que me soporten
ni me miran las pupilas
lastimeras
Ho las que asilan.
Todo se vuelve oscuro
y con ello cambia
como en su última
metamorfosis
el color de mis ojos,
cambia el arco iris y
es agria la primavera,
no florece la rosa y
sus espinas las llevo
en los labios
como una corona
que me heredó
tu recuerdo
El sol despunta llorando
y cada crepúsculo
es una lanza
que desintegra
mis sueños.
La noche es una boca
putrefactea que asfixia
se esconde en las esquinas
y se escapa en el último
suspiró del día
y se traga las ilusiones
y la única estrella
que conozco.
El mar me inundó
las pupilas
y se me inundó
el alma
y me descuecen
las herida
y cae mi sangre
que ya ni siquiera
a la sangre
se parece
y caigo al abismo
de una oscuridad infinita
me pierdo en laberintos
de niebla
como un espíritu
huérfano
y puedo comprobar
que ni tu recuerdo
me soporta.