Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Morían mis dedos sin su piel
cuando mi tiempo
me arrastraba lejos de ella,
encrucijada de vientos,
silenciosos,
contagiosos,
que sellaban el sol,
yo quería ser
pero solo podía querer amar,
bebía cerveza y minutos
para escribir poemas desnudos
de mí,
cuando la voluntad
se convierte en anécdota
el corazón es un reloj
y las palabras un grito
de socorro
que nadie parece oír.
cuando mi tiempo
me arrastraba lejos de ella,
encrucijada de vientos,
silenciosos,
contagiosos,
que sellaban el sol,
yo quería ser
pero solo podía querer amar,
bebía cerveza y minutos
para escribir poemas desnudos
de mí,
cuando la voluntad
se convierte en anécdota
el corazón es un reloj
y las palabras un grito
de socorro
que nadie parece oír.