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Descubierta la punta,
sobre un circulo ovalado,
rodeando acaricio,
observando me agarro.
Pasearé sin miedo,
más bien aún, con agrado,
carretera que llega ...
más directa a tus labios.
Camino frente montes,
me resbalo, recaigo,
la tierra es tersa, suave,
y bailo muy descalzo.
El seísmo...
Se inicia la bella andanza,
resguardado su empeño;
inmerso en sala de danza,
torpe, menudo cual leño,
quiere ver cielo en la panza.
Recubre su cuerpo un velo,
paredes que bien amasa;
notará temblar sus dedos.
El murmullo no fracasa
si lo que suena es bien bello.
Alivia el miedo el susurro...
Tropiezo día tras día
con la misma piedra,
recaigo sobre las vías,
—me ofrece camino de hiedra—
tren que impide que pierda
el camino que me guía.
Qué maravilloso día,
el sol me da el calor
que tu piel enfría,
el aire, ese oxígeno
que tu ansia asfixia.
Libre como una gacela,
huida de tus...
(...Respira... piensa con calma...)
Abre la boca,
exceso de pausa,
acongojado,
ríe y se amarga,
no lo entiende,
su voz se atasca.
Helado y clavado
como una estatua,
siente dolor
por su errata.
Incapaz de mirar
nadie a la cara,
avergonzado,
pierde batalla.
Reclinar la cabeza
su...
Si pienso en ello muero,
no pienso, ennegrezco,
oigo pero no escucho,
lo veo pero soy ciego.
Como cuervo en día gris,
ficción de Edgar Allan Poe,
resuenan esos murmullos,
alimañas que me corroen.
Camino a la mezquindad,
ególatra en razones,
me adentro en la oscuridad,
y vivo entre temores...
Así yo me siento,
así me deprimo;
un sueño despierto,
me pierde al olvido.
Encierro los ojos
repito lo mismo
que un buitre leonado
volando en círculos.
Disfrazo mi vida
con actos vacíos,
duplico los días,
triplico el respiro,
atasco en el aire,
vomito un suspiro.
¿Qué hago? ¿Qué vivo?
¿Por qué...
Hoja verde,
sonido dorado,
relaja mis oídos,
susurros de encanto.
Fiel a la brisa,
el olor salvaje
apacigua a las fieras
bajo un gran manto.
Roza mis pies,
araña el placer,
despierto sentidos
entre dulces cantos.
Juega conmigo
el sol entre ramas,
me sigue mi sombra,
pequeña y atada.
Libero...
Lo quiero, me adueño,
lo doblo, contento,
lo rompo, redoblo,
lo gasto y lo compro.
Lo pruebo y lo admiro
frente a mí espejo;
desgasto lo vivo,
al muerto lo entierro.
Mi sueño... tenerlo,
cambiarlo al suspiro;
adoptar un perro
y buscarle otro sitio.
Querer no lo quiero,
a tenerlo aspiro...
Muchas gracias por leerlo, el final es muy interpretarle, pero en mi intención intenté constar que la princesa deja a su príncipe por la amante de este, así que no es tan trágico, más bien es un amor feliz con un guiño a esas mujeres que se aman pese a todo
Bienaventurada soy,
Príncipe azul soñado,
palacio que nos cobija
en un paraíso lejano.
Para nada presagiaba
mi felicidad en vano,
su amor no era sincero,
sí, traidor y afilado,
un arma de doble filo,
era un cuchillo calado.
Quiso sobornar mi amor,
usó halagos y flores,
provocó en mí resquemor...
Me odias, me rozas;
me marcas, me amas;
me besas, me rasgas;
me mimas, me matas;
me hueles, te calmas;
destilas tu olor…
pero antes me halagas.
Te veo preciosa,
contoneando tu danza,
y tu sensual ronroneo
resuena en la casa.
Ninfa felina…
que muerde y araña.