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Viendo entradas en la categoría: Canción de cuna

  • lesmo


    Villancico de un sueño de niño



    Duérmete, mi niño, duerme,
    duérmete para soñar,
    que te vamos a tapar,

    Eres, mi niño, en mis brazos,
    mi vida, también mi anhelo
    eres tú de mis abrazos
    un regalillo del cielo.

    Ay mi niño, vuelo y vuelo
    soñando por tu soñar
    cuando te vengo a tapar.

    Te quiero tanto dormido
    que a veces yo te despierto,
    a besos, pierdo el sentido
    por verte de ellos cubierto.

    Eres barquilla en el puerto
    de mis brazos, al soñar
    que te he venido a tapar.

    Después de abrir el postigo
    de la ventana, ninguna
    mantilla es mejor abrigo
    que mis brazos con la Luna.

    Mil estrellas, una a una,
    vienen a verte soñar,
    te quieren también tapar.

    Revolotean el cuarto
    de luces las mariposas,
    son los besos que reparto
    en tus dos mejillas rosas.

    Las noches más luminosas
    serán si te ven soñar,
    te saben muy bien tapar.

    Hay en todo un gran sigilo
    y nada tiene ya prisa
    solo por verte tranquilo
    dormir con una sonrisa.

    Calmada y cálida brisa
    entra y te deja soñar,
    te envuelve y te va a tapar.
  • lesmo


    Duerme, duerme con la Luna


    En el cubo de una fragua
    se vino a posar la Luna,
    y después saltó del agua
    para quedarse en tu cuna.

    ¡Ay mi niño, se ha vencido
    con la Luna, y se ha dormido!

    Madre, ¿la viste sonriente
    cuando lavaste en el río
    saltar sobre la corriente
    la lunita del bajío?

    ¡Ay mi niño, me la arranca
    la pena esta luna blanca!

    Madre, no quiero las mantas,
    tu risa como ninguna
    y tu voz cuando me cantas
    canciones bajo la Luna.

    ¡Ay mi niño, tiene pena
    que venga la Luna llena!

    Es mi niñito pequeño
    príncipe de mis antojos,
    la Luna vela su sueño
    y no le quita los ojos.

    ¡Ay mi niño, yo me quedo
    contigo, no tengas miedo!

    Tú duerme, que estoy contigo
    y mi mano que te acuna
    abrió despacio el postigo
    para que entrara la Luna.

    ¡Ay mi niño, sin temores
    duérmete con mis amores!

    Hijo, viene del jardín,
    para ti fresca la brisa,
    se enredó por el jazmín
    con la Luna y tu sonrisa.

    ¡Ay mi niño, con derroche
    te hace caricias la noche!

    Mi amor, no se te despega,
    la Luna que por ti brilla
    parece contigo juega
    de mejilla a otra mejilla.

    ¡Ay mi niño, qué contento
    se ha puesto con este cuento!