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Viendo entradas en la categoría: Poema surrealista

  • Edith Elvira Colqui Rojas
    [​IMG]

    Los pedales del sufrimiento
    se baten;
    agitan mis barcos del dolor que se hunden sin consuelo.

    El halcón negro, rasga mis ojos con sus garras,
    y sangran en lágrimas púrpuras.

    ¡Pobre niño, con frío, con hambre!
    Quiero consolarlo,
    pero mis pestañas solo le rozan;
    no lo levantan del letargo.
    ¿Por qué el destino se ensaña con este ser pequeño?
    ¿Por qué, el alto roble le aplasta los huesos?

    Hierve el caldero en lágrimas,
    La noche muda no acompaña,
    el sol se a convertido en densa niebla y sombra vaga.

    La pluma alicaída no habla,
    el vate suspendido en el aire de la prueba
    siente flaquear sus cuerdas de sostén.

    Aquél, que tano quería yace en el lecho,
    en la cruz más alta,
    y no puedo ayudarle con mis dedos.

    Prende la llama de la duda:
    ¡Dios, Dios dónde tu mirada se escapa!
    Si tu siervo en la cama se dilata,
    y tu hija no puede hacer por él nada.

    Pedales ciegos que se mueven cada vez mas raudos,
    clavando sus cuchillos en el alma,
    desgarrando sueños;
    traspasando la piel con la filuda espada.
    Gimen, gimen hasta el hartazgo las hojas de su árbol.

    Calma ya tus alas batientes de infortunio,
    que se vayan por esas ventanas abiertas.
    Ya estoy rendida,
    me voy a descansar.
    Mañana, será otro día,
    un nuevo despertar.

    Quiero dormir,
    solo un rato,
    quiero dormir,
    en los brazos de la muerte...

    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados

    imagen de la red
  • Edith Elvira Colqui Rojas
    [​IMG]
    Se inagura la era del pepino y del plátano.
    El pepino será el oxígeno puro del planeta;
    el platano la verdad encerrada en gavetas.
    ¡Olvidé apagar la cocina,
    ojalá no se halla quemado el arroz!


    El pepinose durmió en su modorra

    está viendo en su televisor La familia ingalls;
    el plátano decepcionado liba licor en un bar psicodélico.


    La mañana está verde, no hay pájaros marrones
    ni vacas rosadas,
    solo un pajarillo con cara humana,
    quejándose de las noticias disparatadas.


    Quiero una melodía de Mozart
    que atraviese las médulas de mis ojos,
    ¡Me dijsite amor te amo y te fuiste corriendo!
    ¿Qué clase de amor me invitas en tus platos?


    Zzz, zzz, el plátano amarillo está durmiendo,
    se ha contaminado con gas tóximo en ese planeta desconocido llamado tierra.
    ¡Y él que se creía Super man!


    ¿Y el pepino?

    El pepino se ha enamorado de una hormiga como loco,
    dicen que le ha dado una pócima para que crezca.
    Ya se olvidó que debería enseñar a los hombres la verdadcompleta.
    El amor lo tiene de cabeza.


    Plátanos, pepinos, tomates y fresas,
    todos son iguales
    cuando el amor los atraviesa.


    Autora: Edith Elvira Coloqui Rojas-Perú-Derechos Reservados
    imagen prestada de la red
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  • Edith Elvira Colqui Rojas
    [​IMG]


    Quiero despegar tu llanto
    del iris de tus ojos,
    Quiero empapelarlo de poemas de amor
    para que ya no sufras, mujer amada.

    En sus letras hay verbos y gerundios que te aman,
    verso no leídos que te esperan.

    Del iris de tus ojos lloroso que mojan tus mejillas,
    formaré un corazón:
    Un mundo nuevo de amor para ti.

    No temas princesa
    yo estoy aquí.
    Que no tiemblen tus manos,
    ni tu cuerpo de soledad.

    Yo, tu amado,
    vengo a borrar tus agonías.
    Tus pestañas nunca mas estarán mojadas,
    tu corazón nunca mas entonará el canto de los huérfanos.

    Y en iris seco,
    danzaremos los dos,
    en tus pupilas nuevas.
    Ya no habrá lluvia de cemento en tu tierra.

    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados



  • Edith Elvira Colqui Rojas
    [​IMG]

    Te regalo mi silencio para pacificar tu alma.

    Mi silencio hecho de pájaros negros volando.

    Mi silencio, mar mudo de piedra.

    Mi silencio de sangre coagulada...


    Mi mirada no hablará frases de amor en tus ojos,

    mi voz estrangulada en los árboles lejanos

    ya no dirá nada:

    ¡Silenciosa, habla más callada que despierta!


    Mi silencio hechos de cal y arena,

    zumba en tu alma.

    Quiero que mi silencio arrastre los hilos de tu pasión.

    Te regalo mi silencio de manos, de voz, de piel, de alma.

    Me quiero quedar desnuda.

    Silente y etérea para ti.

    Para que toques el sabor de los alisios del yoga profundo

    en mí.

    Y sientas la paz con el universo,

    la paz como mariposa bailando contenta en tu mente y tu alma.

    ¡Que mi silencio llene los vacíos en ti!

    Que mi silencio te diga, todas la frases y versos de amor que hoy no te pude decir con palabras.

    Que mi silencio te abrace y te ame.


    Silencio:

    ¡Clava tu voz en el corazón de mi amado!



    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    ¿Quién dijo que entre ollas y sartenes no habita la poesía?
    Quien engañó que la poesía no salta en el cuchillo filudo
    y en una cebolla finamente cortada en trozos.

    He visto a la poesía caminar entre mis ollas
    en el guiso humeante elevarse ingrávida.
    Enredarse en las paredes de mis alacenas,
    vestirse de rojo en los ajíes olorosos;
    caminar galante con sus vestidos vaporosos...

    ¡Ah, la diosa poesía!
    Vestida con su delantal floreado
    y sus manos divinas,
    me visita en mi cocina
    ¡Qué grata compañía!


    En los guisos,
    en la limonada recién preparada,
    ¡He visto su cara fresca!

    ¡Oh señora poesía!
    Diles que no miento
    que en la cocina estás despierta,
    que tus pestañas abres
    entre mis ollas y sartenes.

    La inspiración brota donde quiere
    y hay que atraparla,
    venga de donde venga,
    esté donde esté,
    ¡Apúrate que se escapa y vuela!


    *Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados.
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Voló la sonrisa de mi rostro,
    se fue en su carroza fúnebre
    galopando presurosa.


    En sus aguas
    brota el sabor amargo
    de la melancolía.
    Sus cabellos se mojaron
    porque sus ventanas opacas
    lloran.


    Cuánta nostalgia de hielo frío
    penetra mis tuétanos,
    en esta noche silenciosa
    con cara de asno.


    Acribillada muere la esperanza;
    gime en su banca solitaria.
    ¿Quién me trajo a esta penumbra sin fondo?
    ¡Para qué tanto llanto rodando!


    El sabor de la alegría
    es alimento escaso por aquí.
    Pues,
    se relame y relame constantemente
    el pastel del infortunio
    con sus cuchillos agudos de tormento.



    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados
  • Edith Elvira Colqui Rojas
    upload_2018-1-16_15-22-50.jpeg

    Dromedarios azules

    en el desierto solitario,

    aguzan sus patas de alambre

    en mi estómago hambriento.

    ¡Quizás tejí demasiado pronto ese suéter!

    Sus jorobas llevan

    litros de sangre

    para saciar tu sed.


    Dromedarios azules

    aparecen por todas partes,

    ¿Les invitas una taza de café

    en el Café de Flore?

    Ya el hombre está contaminado

    con el materialismo.

    ¡No pagaré esta cuenta, este mes!


    Dromedarios hacen conciertos

    en mis pupilas abiertas,

    danzan en el iris vidrioso

    de la noche.

    ¡Tiene derecho a descansar quien trabaja!


    Suben reptando con sus jorobas de agua, silicio y sangre

    quieren llegar a mi sala.

    ¡Los vigilo atentamente!

    Sufren de equimosis.

    Sus lenguas bailarinas

    reposan en el caño

    ¡Tienen mucha sed!

    luego ellos saciarán el hambre

    de los cuervos malditos

    hacinados en esa loza hambrienta.


    Los Dromedarios agonizan,

    espuma roja, botan por sus fauces.

    Al fin

    regresaré del país de los sueños

    a mi selva de cemento.

    Comeré mi arroz con pollo,

    tranquila...



    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-derechos reservados




  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Dromedarios azules

    en el desierto solitario,

    aguzan sus patas de alambre

    en mi estómago hambriento.

    ¡Quizás tejí demasiado pronto ese suéter!

    Sus jorobas llevan

    litros de sangre

    para saciar tu sed.


    Dromedarios azules

    aparecen por todas partes,

    ¿Les invitas una taza de café

    en el Café de Flore?

    Ya el hombre está contaminado

    con el materialismo.

    ¡No pagaré esta cuenta, este mes!


    Dromedarios hacen conciertos

    en mis pupilas abiertas,

    danzan en el iris vidrioso

    de la noche.

    ¡Tiene derecho a descansar quien trabaja!


    Suben reptando con sus jorobas de agua, silicio y sangre

    quieren llegar a mi sala.

    ¡Los vigilo atentamente!

    Sufren de equimosis.

    Sus lenguas bailarinas

    reposan en el caño

    ¡Tienen mucha sed!

    luego ellos saciarán el hambre

    de los cuervos malditos

    hacinados en esa loza hambrienta.


    Los Dromedarios agonizan,

    espuma roja, botan por sus fauces.

    Al fin

    regresaré del país de los sueños

    a mi selva de cemento.

    Comeré mi arroz con pollo,

    tranquila...



    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-derechos reservados




  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Mis ojos
    vagan en números cuánticos,
    caen en gravitación universal al mar de tu alma,
    te besan las pupilas en la noche de la soledad.

    Mis ojos bailan al compás de tus emociones,
    te siguen las pisadas,
    tocan lo violines de Paganini
    en el desierto de tus ansias punzantes.

    Húndete en el mar de mis ojos
    quiero verte ahogado de ternura en mí.
    Arráncame las pupilas de los deseos a besos.
    Haz quebrar mis pestañas entre tus brazos.
    Rompe el vidrio de su iris
    y hazme tuya
    una y otra vez.

    Cerraré sus cierres,
    mañana será otro día lila, para amarnos.
    En mis ojos guardo canastas de frutas de amor para ti.
    No hagas que salpiquen sus aguas
    en mis mejillas
    si no vienes.

    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos registrados en safe creative
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Quiero besarte en lunas verdes,
    en árboles lozanos renovados,
    y pastos verdes, suaves y delicados.


    Sentirás mis besos de manzana,
    tu cuerpo se prenderá, como una llama.
    Volarán las cometas del amor entonces.
    Los peces saltaran de los ríos,
    y tu corazón estallará en la pradera;
    haciendo ritos de gozo.


    Quiero besarte, besarte en lunas verdes,
    para tenerte en noches rojas,
    desangradas en pasión...


    Ábreme ya tu corazón,
    que mis lunas verdes se acaban.
    Mis labios se tornan también verdes,
    su huella quedará estampada en tus mejillas,
    cual sello de pradera.


    De mis cielos caen escarchas,
    de mis ojos vitrales verdes
    que te miran con amor.

    ¡Vamos al monte Vesubio!
    ¡Y estallaremos en la entrega!
    Nuestros follajes entonces,
    se abrazarán en fusión de cuerpos,
    volarán todas su hojas,
    por los aires incoloros,
    y se estacionarán en nuestras pieles.
    Abriremos la fontana,
    beberemos aguas nuevas.
    Nuestro amor, se teñirá de verde,
    y nuestro futuro, de esperanza...



    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados





    A Víctor Mileo le gusta esto.
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Nieve dormida, abre sus ojos,
    tiende su cama en la penumbra rojiza,
    filma las estrellas,
    viaja en sus jets de flores,
    muy relajada.
    ¡Ama a Picasso¡

    Nieve dormida se despierta en cruces de madera,
    lanza silbidos en las plazas de toros,
    ausculta Egipto y las columnas de Roma.
    Bate sus alas en sus archipiélagos helados.

    Nieve dormida,
    se esconde debajo de las sábanas del mar,
    visitas las cúpulas del panteón de Roma
    y disfruta un café bien cargado,
    se queda disecada en las páginas de los libros,
    conversa con "El Quijote", le da la mano.
    y en la madrugada,
    aúlla con los lobos,
    desnuda.


    Nieve dormida
    se despierta a la vida,
    no sabe de mezquindades
    ni de helados de fresa amargos,
    viaja contenta en sus barcos de arena,
    pincha los neumáticos de la maldad,
    a veces cree haber visto ángeles...
    *Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú -D.RA- Prohibida su copia.




  • Edith Elvira Colqui Rojas
    [​IMG]
    Liberada de ataduras, de cuerdas que me atrapan,
    de prejuicios, de dogmas, de filosofías vanas,
    recorro la vida regalando mis flores de alegría,
    flotando en mis sueños
    como en un globo con helio..
    Me tiendo en mi jardín frente al sol,
    corro tras molinos de viento,
    y tras mariposas de colores...
    Dibujo corazones y rosas,
    me columpio en la rama de cualquier árbol,
    bebo de los manantiales de los bosques,
    y me echo a descansar en un parque solitario,
    mirando las estrellas.
    ¡Siento que existo!
    Que mi vida tiene un sentido,
    ¡Mis vestidos de colores pueden tocar las nubes!
    pintaré los cuadros de mis sueños, en la faz del cielo,
    ¡Aquí no hay smog!


    Liberada de ataduras,
    alcanzo el vuelo de los pájaros,
    grito con todas mis fuerzas desde una montaña muy alta,
    me fundo con la naturaleza en meditación trascendental.
    Saquemos el sillón al patio,
    miremos el mundo descansados,
    naveguemos en barcas por los siete mares,
    amemos intensamente a la naturaleza y a los hombres.
    Te invito un helado a la orilla del mar,
    sumerjamonos en sus olas,
    que nos bañen el corazón y el alma.
    Armemos fogatas que no se acaben nunca,
    y cansada de este delirio de libertad,
    me duerma feliz,
    en una hoja del parque.
    Mis cometas de colores no se acabaran nunca...


    Autora: Elvira Colqui Rojas-Perú
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  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Me lleva en sus bicicletas la muerte,
    ¡Me lleva!
    Pero yo no le tengo miedo,
    y me sonrío de sus ruedas y pedales,
    me sonrío y voy con ella, tranquila y relajada...
    En mi paseo llevo una canastita,
    como para pasar un día de campo.

    Yo no le temo a la muerte,
    ¡He pasado tanto en la vida!
    que su cara ya no me da miedo,
    y hasta diría que me complace.
    Ayer vino a buscarme,
    a dar un paseo en su bicicleta,
    ¡Y me llevaba tan aprisa!
    a la pobre le urgía llevarme,
    y yo iba con ella, relajada y contenta,
    con short, blusa y cabellos sueltos,
    sentada en su timón,
    disfrutando de sus paisajes.

    Muerte, contigo tranquila, subo la cuesta,
    en tus bicicletas,
    pues mi vida clara y de fe,
    me garantiza,

    que luego de acompañarte,
    llegaré,
    hacia el cielo dorado esperado...

    *Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú.
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Bebí la copa de oro,
    la que tiene los rubis y diamantes incrustados.
    De pronto, sentí escalofríos y vómitos;
    se me retorcían los intestinos.
    Me convertí en un ser monstruoso
    Sentí que se desgarraba mi espalda y me crecían alas
    y unos colmillos filudos rodearon mi boca,
    desde donde lanzaba fuego calcinante.
    Mis ojos se desorbitaron,
    ¡Entré en éxtasis!
    Sentí retorcijones por todo el cuerpo,
    y poco a poco,
    dolorosamente,
    mi cuerpo,
    se desdoblaba en dos partes.
    Una parte conservó la imagen del monstruo,
    y la otra se hizo un ángel brillante.
    La eterna dualidad del bien y el mal
    Habitando en mi cuerpo...

    Autora:Edith Elvira Colqui Rojas- Perú
    (1/05/2016)
  • Edith Elvira Colqui Rojas
    [​IMG]
    Desde una manzana roja, desde su corazón,
    vivimos nuestro romance enamorados,
    vemos el mundo y lo saludamos,
    le regalamos sonrisas...

    Aquí en nuestra manzana vivimos conectados,
    tus sueños se funden con los míos
    ¡Tú y yo somos uno!

    Cuántos sueños guardados flotan en nuestra manzana.
    Sueños que nos llevan camino al paraíso...
    ¡De cuánto amor se desborda nuestra manzana!
    La regamos cada día, cada mañana.
    ¡Si el amor no se riega puede colapsar!


    Creo que para siempre nos quedaremos a vivir,
    en esta manzana, contigo
    Nos alimentaremos de sus néctares de vida
    Aquí tendremos mucha paz y alegría.

    ¡Mira! sus cáscaras se renuevan día a día
    Para que nuestro amor, no se muera en lo cotidiano...


    Autora- Edith Elvira Colqui Rojas- Perú (29/04/2016)

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