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Viendo entradas en la categoría: PROSA

  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Esa noche de verano, Flora no podía conciliar el sueño, como otras veces, se levantó, tomó un vaso de leche y se puso a leer.
    Con el transcurso de las horas le vino el cansancio, comenzó a cabecear y al fin se quedó profundamente dormida en su sofá.


    En sus sueños se veía sentada al borde de una ventana conversando con las estrellas de la noche y al levantar la vista hacia arriba observó una estrella grande muy luminosa a la que le contaba que en la tierra no era feliz, qué el amor se había ido, que las amistades le habían fallado; si había algo mas allá de esta vida terrena, y la estrella naranja gigante le respondía - Hija este mundo terreno es limitado, efímero, se acaba la juventud, la belleza, los amores, todo fenece. Tú debes resolver con serenidad los embates de la vida y con suma calma aceptar esta realidad. Aquí al alto cielo, quizá algún día llegues; mientras tanto, sigue tu carrera en esta vida, hasta que al finalizar tu tránsito terreno, llegues a este cielo, donde descanses de penas y seas completamente feliz como tu alma anhela-

    Y Flora entonces escucha una voz que le taladra los oídos:_ ¡Flora hija levántate que tu jefe insistentemente llama, dice si vas a ir a la oficina! _ y Flora media desencajada despierta, toma su desayuno y emprende el camino a su trabajo, ahora ya mas tranquila, porque en su mente flotaban las palabras de su estrella naranja que le alentaban a recorrer con valentía, el camino monótono agreste de la vida.


    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados
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  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Era las cinco de la tarde, hora indicada en que Pepe, Rosita y sus padres habían quedado en ir al río a refrescarse del ardiente verano. Muy contentos todos alistaron sus pantalones cortos y polos para meterse al río cuando llegasen. Pepe iba con su hermana, sus padres y sus primos: Juan de cinco años, Tomas de trece y Adelina de 15 años, todos muy contentos. Al llegar al río, el padre de Pepe decidió hacer con sus manos, ayudado por sus primos, un cerco de piedras como una poza para que se juntase allí el agua y pudiesen bañarse allí tranquilos. Y al terminar de hacerla todos se metieron, Pepe su hermana los primos y hasta sus padres. Disfrutaban alegremente de chapotear en el agua.

    La corriente estaba leve y tranquila y el caudal del río estaba bajo. No había peligro, así que se bañaron en la posa a su gusto, mientras corrían las horas. De pronto se oyó un grito a lo lejos era su primo Juan de cinco años, quien gritaba, (eran las 6pm y el caudal del río había subido sin que se den cuenta) y era porque le arrastraba la corriente y por un espacio pequeño de la poza el agua lo arrastraba río abajo. De un momento a otro se lo llevaba ante la mirada atónita de todos. El padre de Pepe sin pensarlo dos veces se lanzó al río para salvar a su sobrino ya él también la corriente se lo llevaba. La hermanita de Pepe y todos asustados gritaban ¡Papa!, ¡Tío!, ¡Dios mío no!, La madre de Pepe al ver a su esposo que se lo llevaba la corriente, subió por arriba en la ladera y corría por el borde. Los primos Pepe y sus hermana mojados. La seguían llorando y lamentándose. Los pobladores preguntaban qué había pasado y decidieron ayudar corrieron para encontrar los cuerpos y salvarlos, pero la corriente era fuerte. La madre se cansó de correr y cayó al suelo junto con los niños. De pronto un poblador se les acerca y le dijo: Señora yo ya lo había cogido a su sobrino del brazo pero la corriente era tan fuerte que me lo arranchó y se fue con el río. A sus esposo si no lo vi por ningún lado.
    La madre de Pepe se desmayaba y deliraba de la impotencia; los pobladores la atendían y todos los niños lloraban. De pronto llega con los pobladores su esposo, todo magullado y asustado y le dice a su esposa quise salvarlo pero no pude la corriente furiosa se lo ha llevado lejos a mí también casi me lleva.
    Y ella le dice, ¡que pasó cómo saliste esposo mío!, él le contestó: invoqué el alma de mi hermana fallecida madre del pequeño y me dio fuerza y salí, no sé cómo, y se abrazaron llorando.
    Todos regresaron a casa llorando para dar parte a la policía, pero en media hora un poblador que había llegado a su casa les dijo que ya habían encontrado a su sobrino, pero ya estaba muerto y todo amoratado por los golpes de las piedras del río.


    Se hizo el velatorio y el entierro del pequeño con mucha pena. Todos quedaron compungidos y el padre tuvo que hacerse una cura de susto pues no podía dormir por las noches pensando en el evento luctuoso y por el susto de haber podido morir ahogado.

    Ellos nunca mas fueron al río. Los primos que estaban de visita tuvieron que volver a su tierra sin el hermano menor.


    La visita de vacaciones de sus primos había terminado en tragedia.



    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Ya clarea el nuevo día en el campo, el sol con su mirada brillante invita a beber alegría. Refulge señorial en el rancho de mis abuelos Eugenio y Etralia.

    Ellos nos invitaron a pasar una temporada en el campo y gustosos hemos aceptado; nosotros tan intoxicados en esta ciudad tan grande y bulliciosa, contentos hemos alistado maletas: mis padres, yo y mi hermano Julio. Y luego de divisar muchos paisajes hermosos desde la ventana del tren, al fin hemos llegado. ¡Con cuánta alegría nos han recibido! y lo primero que nos han invitado en el desayuno ha sido leche fresca recién ordeñada de su establo y unos panecillos hechos a base de maíz que ellos también siembran por allí. Mis padres conversaron muy joviales en la mesa y gastaban muchas bromas con mis tíos. Yo y mi hermano disfrutamos mucho degustando estos alimentos propios del campo y este aire tan puro del campo. Luego del desayuno mi abuelo Eugenio nos llevó a mi hermano y a mí al otro establo donde tiene muchos caballos de diferentes tamaños y colores, nos enseñó a bañarlos, peinarlos y sobre todo lo que más me agradó fue que me enseñara a montar caballos, a mí que soy tan miedosa. Mi hermano se burlaba cuando me ponía nerviosa intentando montar el caballo Rufino con ayuda de mi abuelo, pero pronto se le borró la risa del rostro pues al fin logré montarlo y logré dominarlo, mi tío siempre estaba vigilándome detrás y yo contenta cabalgaba a Rufino alrededor de todo el establo. Fue una experiencia maravillosa. Nunca la olvidaré este momento. Ya de regreso a casa mi hermano y yo estábamos contentos de apreciar las bellezas del campo y jugábamos empujándonos y caíamos de vez en cuando al pasto seco, sonriendo en nuestros juegos. Mi abuelo nos decía: "Con cuidado muchachos" Pero se veía muy feliz también.

    Luego en casa vimos a la abuela Etralia cocinar con leña en su fogón una sopa deliciosa a base de maíz molido muy espesa. Qué alimentos tan ricos y alimenticios estos los del campo. Luego al despedirnos nuestros tíos nos invitaron a ver su huerta donde siembran muchos frutales y verduras que ellos usan en su alimentación, qué bella experiencia nos llevamos.

    Finalmente cuando llegó el momento de partir, nos regalaron una bola de queso hecho con leche de vaca y maíz seco para preparar nosotros en casa esa sopa deliciosa que nos invitaron. Muy contentos regresamos a casa prometiendo a nuestros abuelos regresar las próximas vacaciones de verano.



    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados



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  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Las gentes viviendo debajo de la tierra como cucarachas, allí comen, duermen.

    La tierra esta desierta bombas radioactivas, químicas y demás la han dejado infértil Otras personas con más dinero viven en submarinos acondicionados, siendo su distracción mirar por las escotillas el mar.

    También hay gentes de dinero que viven en el espacio en naves espaciales alimentándose con envasados, siguiendo el ciclo gravitacional. La vida social es escasa, preocupados por sobrevivir.

    Una gran cantidad de Robots asisten a los pocos hombres que quedaron y algunos tienen rostro humanoide.
    Son pocos los niños pues al ser más frágiles murieron por las bombas, por el hambre y porque aquí en esta "tierra nueva" no se pueden tener muchos hijos. No hay suficiente alimento.
    Los más potentados e inteligentes, viven en otros planetas recién descubiertos, son pocos, con escasa vida social, rutinarios, y siguen pensando en apoderarse del resto de mundo que queda. Vida de pájaros en jaula de oro.

    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados-copyright ©


  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Era un perro que siempre peleaba con el gato de la casa
    no se podían ver ni en pintura,
    pero resulta que un día el perro que tanto odiaba al gato
    le aquejaba una enfermedad grave y el gato, al no ver que el perro le correteaba con ira como siempre por la casa,
    va al cuarto del perro que estaba en su cama tirado y le trae agua y le da de beber y así todos los días lo hacía, para calmar su sed.
    Asombrado el perro le dijo: ¡Oh amigo gato yo siempre mal te trato y tú me traes agua! y ¿por qué lo haces?
    A lo que el gato contestó: Amigo perro al enemigo cuando está mal o enfermo hay que darle tregua, además viéndote a ti he entendido, que no somos eternos y quizás algún día sea yo el enfermo.
    Y cuando el perro sanó, se hicieron muy buenos amigos.

    *Moraleja: Hay que estar bien con el enemigo uno no sabe si necesitará de su servicios.

    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados/copyright ©
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Hijo querido, cuando eleves tus banderas al mundo
    Ingrato, necio y duro,
    Jamás dudes en luchar con todas tus fuerzas y perseverancia.
    Obtén tu medalla en la batalla bien librada.


    Quiero verte hecho un árbol primoroso
    Un halcón sin miedo al mañana, ni al fracaso, siquiera.
    Eres un avión, un ave de alto vuelo.
    Recoge en tus manos mis enseñanzas,
    Insértalas en tu corazón.
    Dios guarde todas tus empresas.
    Ofrenda al mundo, siempre lo mejor de ti.



    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados/copyright

  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Ella estaba muy enamorada de él pero no se atrevía a confesárselo,
    _El nunca se fijaría en mí, pensaba.

    Pero el destino había confabulado para que se encuentre con el hombre de sus sueños. Marcos Díaz había sido invitado a la reunión a la cual ella también asistiría.
    Era una tarde soleada de septiembre, propicio para desplegar las alas del amor.
    El restaurante campestre estaba lleno de invitados ,todos muy bien vestidos para la ocasión y las damas muy bien ataviadas también y allí estaba él:Tan pauesto y varonil,tan elegante.Sí era el hombre que tenía en la nubes a Margarita Oliva, una secretaría de oficina muy bella y trabajadora , pero con mucha inseguridad en su persona.
    -Margarita no cesaba de observarlo hasta que Marcos se dio cuenta que ellla lo estaba observando y es así que cruzan sus miradas frontalmente. A Margarita se le caía la carade verguenza no sabía cómoi disimular y se sonrojó. Actitud que agradó a Marcos y es así que pensaba en su interior¿Quién será esa bella dama que me observa insistentemente.Me acercaré a dialogar con ella y disculpándose de sus amigos se dirigió a la mesa de Margarita.
    Ella lo vió acercarse y se quedo paralizada de la emoción.El corazón aceleraba sus latidos y le temblaban las manos.
    - ¿Buenos días señorita este asiento está vacío?
    -Margarita se quedó muda, no sabía que contestar
    Marcos se sonrió y se sentó
    Margarita estaba tan asombrada que solo atinaba a contestar: balbuceando.
    - ¿Es usted de por aquí,nunca la había visto?
    Margarita se decía a si misma:¡Ay Dios mío porqué me pasan estas cosas a mí! ¿Ahora que le digo?
    Y con suma delicadeza se levantó de la mesa nosin antes decirle no señor y ya es tarde me tengo que ir, disculpe y emprendió la salida del local muy apresurada.
    Marco se quedó sorprendido de su actitud,pero cómo era un hombre de experincia entendió que la muchacha se había espantado de su presencia y de pura verguenza huía.
    Así que decidió seguirla .
    Salió detrás de ella cuidando que ella no se diese cuenta y con su carro llegó hasta su casa y desde él observó que de su vivienda salía una viejecita con un perro que la recibian muy cariñosamente.
    Y decidió regresar a su casa, pero quedando muy inquieto e intrigado por esa mujer.

    Al día siguiente Marcos al dirigirse a su oficina ve a Margarita cruzar la acera contigua y corre para alcanzarla pero Margarita al ver que se acercaba acelera el paso y se pierde entre la multitud.
    Marcos queda decepocionado.¿Porqué esa mujer le rehuye?
    ¿y porqué si no quería saber de él lo miraba tanto en esa fiesta?

    Margarita al ver que Marcos ya no la sigue y sale de esa tienda de caramelos en que se había ocultado y se dirige a su trabajo. Un poco apenada porque en verdad si quería conocerlo,pero,¡se sentía tan insegura de ella misma!
    No tardaron en pasar los días en que nuevamente Marcos ve a Margarita en un café cercano al aire libre y sin perder la oportunidad se acerca aperesuradamente y le dice:
    ¿Hola bella dama que gusto volver a verla, puedo acompañarla?
    Esta vez Margarita no tenía escapatoria así que contestó tímidamente.
    -Cómo está señor
    esta bien siéntese.
    Marcos no tardo en hacerla sentir tan bien con su personalidad tan agaradble y le contaba sobre sus viajes a Europa, que a ella tanto le atraían.También le hablaba de negocios y ella tan entretenida y absorta estaba con él que olvidó que tenía que ir al trabajo. Ambos se entendian muy bien. Eestaba feliz pues se decía: Justo es cómo me lo había imaginado y qué agradable y guapo es.
    Margarita volaba por los aires del amor.
    (Continuará... )




    Autora:Edith Elvira Colqui Rojas - Perú-Derchos reservados- Perú
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Beatriz se iba a casar, pero resulta, que su novio Juan, no llega a la boda porque en el trayecto le atropella un carro y muere instantáneamente. Beatriz llora desconsolada. Entierran a su novio, pero por las noches el novio sale de su tumba y le molesta en su cuarto; la llama por su nombre por la ventana: ¡Beatriz, Beatriz!.. Ella se muere de espanto. También le revolotea las sábanas y le tira cosas porque ella ya sale con otro hombre que la enamoró ni bien murió su ex novio . Esto enardeció a Juan y le fastidia todas las noches, pero una noche no vino a molestarla, pero recibe una llamada misteriosa: -¡Hola Beatriz tu nuevo novio, Pedro, acaba de fallecer, dicen que lo mató un hombre llamado Juan! Ella se queda estupefacta y asombrada y de la impresión muere de un infarto...
    Y muerta, como ya ella es un espíritu, va en busca de Juan para cobrarse todas las angustias que le hizo pasar y le echa en el rostro y cuerpo agua bendita y logra que su cuerpo se desintegre y desaparezca y al fin puede descansar tranquila en su lápida macabra.


    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú- derechos reservados
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Era una noche hermosa de navidad en New Jersey, la nieve caía intensamente y las calles lucían adornadas con luces multicolores muy bellas y de una pequeña casita muy humilde se oía una conversación:
    -Ay mamita mañana será navidad y veo que no hay trabajo en la calle, yo he vendido pocos dulce y tú mamita estas tan enfermita por lavar ropa en las casas. Creo que esta navidad será muy triste para nosotros.
    -No te preocupes hijito, en navidad a veces hay milagros y quizás el ángel bueno te traiga algunos juguetes.
    -¿Tú crees mamita, yo no creo en los ángeles? y si existen deben estar volando por los cielos no creo se ocupen de un niño pequeño como yo.
    -No digas eso hijito, siempre hay que tener fe.
    Estaban conversando esto cuando por la ventanita asoma la cara un ángel blanco muy hermoso que había escuchado atentamente este diálogo de Pedrito y su madre y muy consternado dice -Siento tanta ternura por esta familia tan tierna y Pedrito tendrá su juguete navideño, es un buen niño y trabaja tanto para ayudar a su madre. Iré a conversar con el mismo Dios del cielo para que envié a San Nicolás a esta humilde casa y a las doce ponga debajo del árbol ese regalo tan deseado por Pedrito: su tren a cuerda.
    De esta manera el ángel viaja al cielo y saluda a nuestro señor y le dice: Mi señor Dios fui a otear por el cielo como me ordenaste y conocí una familia muy pobre en que el hijo llamado Pedro ayuda a su madre vendiendo golosinas porque ella anda enferma por lava ropa así que te pido que envíes a San Nicolás a este hogar y deje debajo de su árbol de navidad ese tren de juguete que tanto ansía su corazón.
    Nuestro señor le responde. Muy bien mi serafín haces bien en reportarme esta familia pero como San Nicolás anda muy ocupado, serás tú quien lleve el regalo al niño.
    y así una media hora antes de las doce cunado Pedrito había perdido toda esperanza de recibir su juguete navideño, el ángel ingresa mágicamente entre nubes, cuando Pedrito había salido a vender sus caramelos y la madre descansaba en su cuarto. Estaba poniendo el regalo debajo del árbol cuando Pedrito que tenía su llave, entra despacito y observa una gran luz y un ser alado poniendo algo en su árbol y pensando que era un ratero coge la escoba y le dice, ¿Quién eres tú, eres un ratero? no te muevas o te tiro con mi escoba. El ángel sonriendo le dijo no Pedrito no soy ningún ratero, soy un ángel enviado por el mismo Dios para traerte tu regalo navideño y cómo ya van a dar las doce lo puedes abrir si quieres. Pedrito le dijo- ¡Oh, y yo que no creía en ángeles!, ¡qué bonito eres y qué bellas tus blancas alas!, qué alegría me das, le diré a mi mamita - ¡No Pedrito, soy un ángel navideño solo me pueden ver los niños! y ya me tengo que ir, seguro ya despierta tu madre y le contarás que me viste yo ahora tengo que partir, abrirás mejor tu regalo con ella. Y en el acto desapareció, como por arte de magia.


    Pedrito quedó muy asombrado y fue a despertar a su madre

    -Mamita tenías razón los ángeles si existen, me ha traído un regalo y lo ha dejado en el árbol ven míralo.
    La madre sorprendida por los gritos de su hijo se despierta y le dice ya voy hijo pero que dices ¿un ángel, viste un ángel?- ¡Sí mamita ven y mira tú misma el regalo que me trajo ya darán a las doce y quiero abrirlo y que tú lo veas también!
    Su madre obedeciendo a su hijo va con él a la salita y ve un regalo grande que Pedrito abría con ansiedad y queda muy sorprendida al ver que es ese tren a cuerda muy caro que ella no podía comprar
    y de tanta alegría por ver a su hijo tan feliz, le brotaban lágrimas de sus ojos y Pedrito le dijo: No llores mamita el angelito bueno de la navidad dijo que era para que estemos alegres.
    Y así Pedrito y su madre pasaron una bella navidad y Pedrito hasta adulto siempre mantuvo la idea que los ángeles sí existían.


    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados-safe creative Prohibida su popia total o parcial.
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Como todas las tardes, María Loza llegaba su casa muy cansada y se dirige al ordenador, ve su lista de contactos en su Facebook y busca desesperadamente un mensaje de su contacto frecuente: Luis Aragón, un señor bien plantado que le mandaba muchos mensajes cariñosos y galantes, que la tenían absorta.
    ¡María te he dicho que no me gusta verte allí todo el día, tienes que atender la casa también mujer, ya llegué y tengo hambre!
    Era su esposo Frank López, que ya estaba harto que su mujer luego del trabajo o por las noches, esté pegada al computador.
    ¡Ay amor perdona, ahora apago la computadora y te sirvo!
    Pero no podía con su genio o con sus ansias de haber encontrado un hombre que la haga sentir valorada y amada como mujer y a escondidas de su marido, contactaba con este extraño.
    -Hola hermosa dama, qué bueno que te comunicas ya te estaba extrañando, mira corté estas flores de mi jardín para ti, son rosas muy finas para una mujer especial como tú.
    María estaba embobada con los mensajes llenos de dulzura que este amigo del Facebook le enviaba y que contrastaba mucho con el trato agrio y machista de su esposo.
    ¡María planchaste mi camisa, hoy tengo reunión con empresarios en mi trabajo!
    -Espera cariño, estoy dando de comer a Carlitos, él todavía no puede comer solo y tuve mucho que hacer en la oficina hoy.
    -Apúrate mujer ¿o crees que el dinero en esta casa cae del cielo?
    -Ya voy
    -Bien hasta luego y no me esperes para cenar porque llegaré muy tarde.
    María estaba muy cansada, su día como todos los días había sido muy agotador, su niño ya había almorzado y se había dormido y prende su computador
    y ve que su contacto favorito está conectado y le dice-Hola amigo cómo estás, sabes yo estoy un poco cansada, trabajo dentro y fuera del hogar y mi marido no valora eso y me exige lo atienda, en verdad ni tiempo tengo para salir de casa. Todo el día trabajando en casa y en la oficina. Recién acabo de hacer dormir a mi pequeño.
    ¡No te preocupes, tú necesitas un hombre que te valore, te respete y te mime y además te saque a pasear ¿Conoces el parque del Amor? Es bello tiene una vista impresionante cerca al mar, si deseas uno de estos días paseamos por allí, así te olvidas de tu estrés y problemas caseros. Puede ser un sábado o domingo en que deje mi negocio con mis ayudantes y que tú estés libre mi reina.
    -Muchas gracias que bueno es usted
    -No amiga linda llámame por mi nombre por favor, Luis, Luis a secas.
    Y así María mantiene muchas conversaciones con su amigo hasta que un día accede salir con él. Encarga a su hijito con su mamá y se citan en un parque hermoso.
    -¡Ay, me tengo que arreglar muy linda para no decepcionar a Luis, cómo será en realidad, será un buen hombre como parece, hoy lo descubriré en esta cita, qué nervios! Ojalá mi marido llegue tarde como me lo dijo.
    Y así toma un taxi y se dirige a ver a su contacto de la red...
    (Continuará)

    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú - derechos reservados - safe creative



  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Elena se sentía atraída a ese hombre que le doblaba la edad, no sabía por qué, pero no lo podía evitar.
    Lo había conocido en una reunión social- ¿Baila usted señorita?- Y ella un poco sorprendida y a regañadientes aceptó, pero en el transcurso del baile él le iba haciendo preguntas y algunas bromas y al momento, le pareció un tipo encantador, pero cuando lo veía bien, caía en la cuenta que era un hombre mucho mayor para ella -¡No, no demasiado mayor para mí, tendrá sus 58 años ! - pensó,pero aun así , había algo que la atraía.
    Terminada la pieza, lleva a Elena al rincón donde la invitó a salir y le dice - Gracias por el honor de bailar con usted- Bien me retiro bella dama, mañana tengo que trabajar a no ser que usted quiera que me quede para acompañarla un rato, pues veo que ha venido sola. Elena, hubiese querido decirle ¡quédate conmigo toda la noche!, pero se contuvo y le dijo: No gracias caballero, yo también en minutos ya me retiro, quedé con una amiga para encontramos aquí pero debe haber tenido un contratiempo, así que me retiraré temprano.
    -Si deseas te llevo a tu casa, vine con mi movilidad. Elena en verdad quería irse, pero dudaba en aceptar o no, además hacía frío y sin su amiga esa fiesta estaba aburrida, para ella, así que aceptó. Adrián Gómez, era dueño de una empresa de alimentos y era soltero, pues no había encontrado el verdadero amor, pues sus dos anteriores parejas no colmaron sus expectativas y él era un tipo elegante, decidido. Quería una mujer que en verdad lo amara y no por interés y de la que él, realmente esté enamorado.

    Llegando a casa de Elena García. Adrián le abre la puerta del carro y ella sale- Gracias señor por traerme.- No es nada señorita ha sido un placer y ojalá nos volvamos a ver algún día, yo trabajo a dos cuadras de aquí, y usted ¿trabaja también por aquí?-Elena sentía que él quería saber más de ella, así que cortante le dice. - No señor, ya me tengo que ir.- Bueno, disculpe, no quise incomodarla ya me voy Gracias por esta bella noche. Y se fue con su auto, pero al alejarse él. Elena sintió, un vacío en su interior, pero no le dio importancia e ingresó a su hogar a descansar.
    Al día siguiente, como siempre, se arregla muy bien y va a su empresa- Mi jefe debe estar echando chispas, ya es tardísimo-toma un desayuno al vuelo y se va su oficina- ¡Srta. Elena, es muy tarde para llegar, que no se repita por favor.-Sí, señor Romero, disculpe-Bien siéntese le voy a dictar una carta de invitación para unos socios pues la próxima semana es aniversario de nuestra empresa e invitaremos a varios amigos empresarios. Escriba por favor-estimado Adrián Gómez queda usted invitado... Al escuchar este nombre quedó petrificada.- ¿Adrián Gómez dijo señor? -Sí señorita es el dueño de la empresa de alimentos que nos provee algunos insumos-¿Por qué? ¿Lo conoce?- No, no señor- Elena terminó de escribir las cartas de invitación y cuando el jefe se fue buscó en la carta para Adrián la dirección de su empresa así que saliendo de su trabajo lo buscó. Y al legar a la dirección de esa empresa, estaba a punto de ingresar, cuando ve salir al señor Adrián. Elena trata de ocultarse pero él ya la había visto viene corriendo hacia ella y le dice. Hola amiga qué sorpresa usted por acá. Iba a tomar mi refrigerio y usted ¿está libre la invito a almorzar?- Elena que había ido para verlo dudo pero luego se dijo-No puedo rechazarlo pues ya no me buscará. Así que aceptó.
    Ese fue el comienzo de muchas citas entre ellos con charlas interminables, pues Adrián era muy inteligente, con gran sentido del humor y ella, se sentía terriblemente atraída por él. Cuando no lo veía lo extrañaba tanto y un día él fue a esperarla a la puerta de su trabajo ella estaba feliz. Ya no luchaba con su razón el 58 años ella 35 no importaba la edad ya. Solo quería vivir en las alas del amor libre. Poco a poco se iba enamorando más, él era muy atento, la trataba con ternura y delicadeza. Le regalaba bombones, flores y ella estaba muy ilusionada.
    Un día Adrián le dice, tembloroso y con los ojos enrojecidos de pena,- Querida Elena este será el último día que nos vemos tengo que partir en un viaje lejano. Gracias por estos días maravillosos me has hecho el hombre más feliz del mundo. Elena quería llorar, reclamarle porqué espero que ella se enamorara de él para decírselo, pero entendía que era algo urgente y llena de dolor se levanta de la mesa y se va llorando corriendo. Adrián la sigue y le dice- Perdona querida, no quiero quise hacerte sufrir. Elena le dice, porqué te vas así repentinamente .Dime la verdad. ¿Ya te aburriste de mí?¿encontraste otro juguete mejor?
    Adrián con mirada de ternura inmensa tocándole las mejillas le dice. No querida eso nunca. Eres una mujer maravillosa, solo que tengo una enfermedad terminal y no es justo que me veas morir. Tú estás tan joven y llena de vida, mereces ser feliz, por eso me quiero ir lejos a morir solo sin hacerte daño. Elena lo abrazó y le dijo- No amor mío, no te vayas, yo te amo, y te cuidaré hasta tus últimos días te amo. No mi vida nunca te dejaré.- Adrián le dice-Oh mi Elena sabía que eras una gran mujer y yo también te amo. Yo te amé desde ese día que te conocí en aquella fiesta. Eres el amor de mi vida querida Elena, aunque hayas llegado en mi ocaso, y la estrechó entre lágrimas en sus brazos y le dio un beso muy tierno. Ella le correspondió y acompañó hasta su deceso.

    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Pablo no siempre fue un mendigo. En sus épocas doradas ya había disfrutado la gloria como gerente en una empresa textil, pero la abundancia del dinero como suele suceder en muchos casos, arruinó su vida. Primero se dedicó a beber con los empleados de la empresa, luego a salir con las secretarias y con mujeres que contactaba en el chat, a espaldas de su esposa e hijos. Llegaba tarde a su casa y a veces no llegaba. Su mujer ya estaba harta -Pablo es la última vez que vienes tarde una más y lo nuestro se acabó, yo no voy a soportar que te estés acostando o viendo con otras mujeres eso no, primero muerta - Le había dicho, esa noche que llegó oliendo a alcohol y hecho un guiñapo.

    Al día siguiente va a la oficina y al terminar el trabajo cita a una de sus conquistas de turno a un hotel y resulta que esta mujer estuvo con él, pero cuando se quedó dormido, le rebuscó el bolsillo del pantalón y se llevó todo su dinero y sus tarjetas de créditos (caro le había costado esta vez la salidita )
    Al despertarse, ve que la mujer se ha ido y en sus bolsillos no había nada y le entró un escalofrío por todo el cuerpo, se quedó paralizado de la impresión. Traía en sus bolsillos el sueldo de mes de sus trabajadores. Las tarjetas de crédito de muchos negocios que había hecho .En pocos minutos estaban completamente en la ruina - y ahora ¿Qué haré? Si voy a casa mi mujer me botará de la casa ya me ha advertido que era la última vez que llegaba así a la casa tan tarde, mareado y encima sin dinero. Mis hijos me odiaran pues en mi bolsillo también estaba la pensión de su universidad. No tengo otra opción me iré de la casa .Iré donde mi amigo Pepe Torres, para que me aloje por un tiempo y me preste plata , luego buscaré un trabajo aunque no sé de qué, pues no se hacer otra cosa que ser un gerente.
    Y así Pablo Díaz, se dirige a la casa de su amigo y este lo acoge por un tiempo pero al sobrevenir la escasez económica le dice-,Amigo ya te ayudé un tiempo ahora debes buscar donde vivir- Pablo sale con las pocas cosas que tiene del cuarto de su amigo y sin dinero en el bolsillo, medita -Qué haré Dios mío, sin dinero y sin papeles para trabajar. Y de pronto observa un hombre que está pidiendo limosna y que duerme en una banca con cartones y periódicos y piensa- Haré como este mendigo, pediré limosna y dormiré en la calle en otra banca de por allí. Un día un perro se le acercó pidiéndole comida, él le compartió su pan y desde ese momento se convirtió en su compañero inseparable y hasta ahora duerme con él. Y así pasaron los años y Pablo aún mendiga en las calles del Jr. Abancay de Lima. Quien imaginaría que en sus buenos tiempos, fue un gerente con dinero y de buena posición económica.



    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú- Derechos Reservados/Copyright © y safe creative
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Como cada mañana a las seis en punto, Juanito y sus hermanitos: Melisa y Pepito, van al basurero de Carabayllo para recoger desperdicios de comida que comen directamente de las bolsas que logran abrir y también, botellas plásticas, fierros papeles, que reciclarán en sus bolsas para poder vender. Su padre falleció de tuberculosis en un hospital de Lima y su madre quedó muy delicada luego de su último parto, por lo que no puede hacer mucha fuerza, pero aun así vende dulces en la puerta de su casa, pero al no alcanzarle para la alimentación y estudios de sus tres pequeños. Accede que su hijos vayan al basural a recoger alimentos y traer cosas que reciclan en el muladar y venderlo en unos lugares de reciclaje, donde les pagan por un saco de botellas, solo dos o tres soles. Un poquito más sacan vendiendo fierros, pero a veces son escasos.
    Si en el día vende poco, la madre solo da de comer a sus pequeños Juanito de diez años, Melisa de ocho y pepito de cinco añitos,
    y ella a veces no come nada, pero está enferma también con anemia y sus hijos le comparten pedazos de pan o sacan de las bolsas sucias, restos de arroz y se lo dan para que lo caliente y coma también ella.
    Juanito es el mayor y es como el papá de la casa. Manda a sus hermanitos - A ver tú Melisa recogerás botellas, tú Pepito papeles y cartones. Yo recogeré los fierros y clavos, pues se pueden cortar o hacer daño. Si encuentran bolsas con comida me avisan para sacarlo con cuidado y llevar a casa para comer y si ya es muy tarde comemos acá no más. Mamá no puede bajar a cada rato del cerro porque está muy débil.

    Y así Juanito, pasa la vida con sus hermanos recogiendo y a veces comiendo en los desperdicios. Un día otros niños un poco mayores que también recogen basura le dicen- ¿De dónde vienes tú amigo. No quieres probar esto. Te hace pasar el hambre y lo ves todo bonito. - Juanito pregunta - ¿Qué es eso?
    -Es terokal pe amigo, ¿no conoces esto? ¿Nunca lo has probado, quieres?- Juanito pensó en su madre y sus hermanos y dice –No, no… gracias- y el otro muchacho más grande le dice - Prueba pe, o eres marica.
    Juanito con un gesto les dice a sus hermanitos que se vayan a la casa. Ellos asustados se retiran y Juanito les dice a los muchachos revoltosos-No amigo nos soy marica solo que no quiero - entonces el muchacho que le ofrecía la sustancia le empuja violentamente y le hace caer al piso - Eres un marica y desprecias lo bueno, ahora te enseñaré a ser hombre- y en el piso ambos muchachos le dan una golpiza y al verlo ensangrentado a Juanito, los dos muchachos huyen. Juanito medio inconsciente haciendo mucho esfuerzo se levanta y dice- Debo llegar a casa, mi madre estará preocupada, debo cuidar a mis hermanitos y arrastrándose llega a su casa y su madre le recibe ansiosa y asustada. Juanito le cuenta todo y ella le cura las heridas pues no hay dinero para ir a un hospital. Sus hermanitos ayudan a curarlo y al día siguiente sus hermanitos van al colegio y Juanito se queda en casa recuperándose, pero muy triste empieza a cavilar - Hoy en la tarde no acompañaré a mis hermano al basurero, ¡Dios mío cuida a mis hermanitos de gente malvada.
    Que encuentren cosas para vender y que mi madrecita se cure. ¿Qué haré si le pasa algo? los pobres somos como la peste. Nadie nos quiere en ningún lado...

    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú- Derechos Reservados/Copyright ©

    *Escribo sobre estos niños para sembrar un poco de conciencia en ti lector y en las autoridades para dictaminar normas de protección para estos menores y ofrecerles un mejor futuro para ellos. En verdad siento mucho por estos angelitos de la calle. Los veo mucho en los muladares de los mercados en los distritos más pobres del Perú. Me laceran el alma.
    A selenschek manfred le gusta esto.
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Una loba negra, sube la cuesta presurosa, oye el silbido del viento, aúlla descontroladamente, quiere sangre que le sacie.
    A lo lejos ve una cabaña, entra sigilosamente, ve un hombre que duerme en una cama de madera.
    Es un hombre alto, fornido. La loba afila sus colmillos está a punto de incrustarle los colmillos en el cuello, pero al verlo tan guapo y agradable, se controla y empieza a lamerle las pantorrillas con dulzura. El hombre al sentir presencia extraña se levanta. La loba despavorida huye corriendo, pero el hombre era un gran cazador y la persigue y luego de feroz persecución la atrapa se revuelcan la ladera y él le aprisiona el hocico con las manos. La loba suplica con los ojos, "No me hagas daño", el cazador conmovido le perdona la vida pero le dice que será su compañera desde ese momento.
    Y en la cabaña el cazador la domestica, pero la loba se sentía atraída por este humano y al ver que su amor es imposible se va al bosque a llorar su desdicha, de no poder ser mujer. Un Elfos del bosque oye sus alaridos lastimeros y le concede la gracia de convertirse en mujer a condición de que con sus encantos seduzca al hombre. La loba accede y desde ese día trata con esmero al cazador para que se enamore de ella y pueda al fin ser su mujer y... (Continuará)

    Edith Elvira Colqui Rojas-Perú -derechos Reservados
    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú- Derechos Reservados/Copyright ©
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Era una noche gélida y macabra; se oye un sonido agudo profundo. Sale de su tumba un zombi con ojos desorbitados, con hambre de matar.Quiere cráneos humanos a los que les absorbe toda la sangre, grita ensordecedoramente de ansiedad, quiere víctimas. Se acerca a una cabaña donde vive una familia. Rompe la puerta y se devora a todos los miembros de la familia. El hijo menor de 8 años sale aterrorizado, el zombi lo atrapa y le devora los sesos .Ahora el fantasma del niño vaga por los cerros llorando lastimeramente, asustando a los lugareños.
    El zombi sale todas las noches de su tumba, busca nuevos lugares donde cometer sus fechorías criminales, su boca ensangrentada quiere más víctimas...



    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú- Derechos Reservados/Copyright ©