Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Lírica ave
Una ave morena con alas de piano,
con trinar de néctar,
piel de durazno que se unta
un matiz de nubes de cuarzo
con su vuelo amarillo,
con plumas envinadas.
Un ensueño terso con cutis de viento,
auge esplendoroso que tiene
escote de días febriles,
un hoy, un hoy y un después contigo.
Son el dulce parpadear de unos brazos,
que tienen pestañas de luna, de pradera,
de rocío y girasol.
El iris de un bosque levita
en este huracán de amor
que contengo
Y hay momentos, en que me elevo
al escuchar tu voz ágil de mujer.
Hay una tarde airienta
que tiene aliento de algarabía,
y una ave morena que me late,
que la pienso lacia, que es mi vida.
Y vuela en mí el arrullo de su cuerpo.
Dedicado a Karla con todo mi cariño.Te quiero mucho Karla.
Una ave morena con alas de piano,
con trinar de néctar,
piel de durazno que se unta
un matiz de nubes de cuarzo
con su vuelo amarillo,
con plumas envinadas.
Un ensueño terso con cutis de viento,
auge esplendoroso que tiene
escote de días febriles,
un hoy, un hoy y un después contigo.
Son el dulce parpadear de unos brazos,
que tienen pestañas de luna, de pradera,
de rocío y girasol.
El iris de un bosque levita
en este huracán de amor
que contengo
Y hay momentos, en que me elevo
al escuchar tu voz ágil de mujer.
Hay una tarde airienta
que tiene aliento de algarabía,
y una ave morena que me late,
que la pienso lacia, que es mi vida.
Y vuela en mí el arrullo de su cuerpo.
Dedicado a Karla con todo mi cariño.Te quiero mucho Karla.
Última edición:
::