Víctor Ugaz Bermejo
refugio felino
Una llamarada despertó mis manos
la misma asesina que consumió la pradera,
pero no están solos hermanos,
del poblado de Olaya Herrera.
Mi corazón irá a sus encuentros
junto a estas lloradas líneas,
y a muchas otras en sus momentos.
Para ser luz en sus tinieblas.
Una Colombia nuestra sufre sin necesidad
y yo tu pueblo te pido valor;
nada será igual esta Navidad.
Si no mostramos para ellos nuestro amor.
Dedidado a todo el poblado de OLAYA HERRERA, en la bella COLOMBIA, que sufrió el incendio de sus hogares, la perdida total de sus propiedades y todas las heridas que ocacionó, las que harán saber tristes y en soledades estas navidades. Elevo una plegaria por todos ustedes, hermanos.
la misma asesina que consumió la pradera,
pero no están solos hermanos,
del poblado de Olaya Herrera.
Mi corazón irá a sus encuentros
junto a estas lloradas líneas,
y a muchas otras en sus momentos.
Para ser luz en sus tinieblas.
Una Colombia nuestra sufre sin necesidad
y yo tu pueblo te pido valor;
nada será igual esta Navidad.
Si no mostramos para ellos nuestro amor.
Dedidado a todo el poblado de OLAYA HERRERA, en la bella COLOMBIA, que sufrió el incendio de sus hogares, la perdida total de sus propiedades y todas las heridas que ocacionó, las que harán saber tristes y en soledades estas navidades. Elevo una plegaria por todos ustedes, hermanos.
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