Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hablarte no debo,
escribirte tampoco,
difícil extremo
que me vuelve loco.
Hasta hace poco,
dentro de mi ser,
vivía riendo,
y ahora sólo se
que vivo muriendo.
Hasta hace poco,
era muy feliz,
creía alcanzada la meta,
y lo que entonces sentí
me hizo revivir quimeras,
pero todo lo que conseguí,
se ha echado por tierra.
Triste esperanza
vacía de amor y llena de penas,
pues cuando tanto se ama
y cuanto más se desea,
la tormenta rompe la calma
y más duro se tropieza.
¡Qué ilusión más vacía
es la que queda !
¡Cómo llora el alma mía
de tanta tristeza !
¡Cuan larga será mi agonía
hasta que me muera !