Eduardo Morguenstern
Poeta que considera el portal su segunda casa
TU MIRADA
Una daga de vidrio,
un rayo deslumbrante
tu mirada.
Una ráfaga de viento lacerante,
un látigo sibilante cuando hiere
la carne que castiga.
Una marca para siempre
ese hierro candente
me destina.
Una espina venenosa me inocula
la muerte, así nomás,
definitiva.
¿por qué miras de ese modo
duro, cruel
que me lastima,
que en un objeto vil
en cosa abyecta y nula
así me cosificas...?
EDUARDO MORGUENSTERN
Una daga de vidrio,
un rayo deslumbrante
tu mirada.
Una ráfaga de viento lacerante,
un látigo sibilante cuando hiere
la carne que castiga.
Una marca para siempre
ese hierro candente
me destina.
Una espina venenosa me inocula
la muerte, así nomás,
definitiva.
¿por qué miras de ese modo
duro, cruel
que me lastima,
que en un objeto vil
en cosa abyecta y nula
así me cosificas...?
EDUARDO MORGUENSTERN