Sí. La poesía es una vuelta al mito, tal como dices al integrar a la acuarela del (tu) poema "dragones, unicornios y sirenas" y al proponer que se guarden los «miedo(s) y demonios en un cofre». En la voz del mito (reflexión interior, irracional, de fe), hallamos a final de cuentas, cierta seguridad, esto es, un protagonismo de mago que pre-comprende. Una actitud del que ya sabe porque viajó a reencontrarse con una / esa verdad escondida.
El poeta, voz melodiosa del mito, para explicar "lo real" y lo fántastico, utiliza no las razones lógicas, o logificadoras y científicamente verificables... pero, su tarea es la misma que la del científico o el filósofo. «El hombre creador, el hombre poeta. Los pensadores y los poetas compartirían una misma tarea, una tarea mítica, que consistiría en la rememoración de lo que aconteció en el origen con vistas a una expectativa futura de salvación o sentido o finalidad», dijo el profesor José Francisco Zúñiga García, antropólogo de la Universidad de Granada, y quien, como yo, apuesta a los mitopoetas como portavoces de esperanza y certidumbre, rescate de sentido para el presente y el futuro. Toda poesía mitologizadora se refiere a la posibilidad de que el verdadero orden de las cosas no es hoy o será alguna vez sino que ha sido en otro tiempo: hay pues que teletransportarse a él, a ese tiempo y ese orden...
Tzadkiel: Has personificado tu alma y tu persona, al definir el poema: porque todo poema es lo que dices al final: NECESIDAD que debe ser RETADA, SUEñO [todo sueño es un modelo de realidad] que debe ser descifrado y vivido con toda PASION.
Todo mito implica un viaje, una aventura, con el propósito de cumplir una tarea. Ese viaje-tarea mitológico se apoya en el afán de RECOBRAR y REMEMORAR lo que se ha perdido o se ha olvidado en el origen. El hablante de tu poema se "teletransporta" a las tierras del origen, a la fuente original donde hay respuestas, pero sobre todo PODER sobre la NECESIDAD, encuentro con la LIBERTAD, que es la supresión de la necesidad, en un NUEVO DESPERTAR, o estado de consiciencia.
CARLOS