ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
GRIS DE MAR
Gris de mar bruma y desvelo
olido, oído, intuido
desde la costa gris que se interpone
habitada por graznidos de gaviotas
que sobrevuelan invisibles entre niebla
buscando una referencia extraviada.
Gris de mar bruma y desvelo
levitan en multitudes ciegas
antes de posarse en el rostro descubierto
ínfimas gotas silenciosas, frías,
arriadas por el soplo insistente,
a la vez que tímido y suave de la brisa.
Gris de mar bruma y desvelo
me trajo aquí ese recuerdo tan cercano
como el mar omnipresente que no veo
a buscar la soledad, pero en lo inmenso
de un paisaje de costa desprovisto, negado
de astros, de estrellas y hasta de cielo.
Gris de mar bruma y desvelo
frío del sur que aún no castiga
obediente de la estación que lo contiene
y acaricia esa mar que siento cerca,
como intuyo cerca esa presencia que me falta
y que me llama a caminar por esta orilla.
Gris de mar bruma y desvelo
que hoy se impone aunque es perecedero
trayendo probabilidades de intangibles cercanías
difuminando soledades con el peso de presencias...
Luego vendrá el sol tibio, la luz, otro paisaje
en el que ajeno al día claro, yo ya no estaré...
Gris de mar bruma y desvelo
olido, oído, intuido
desde la costa gris que se interpone
habitada por graznidos de gaviotas
que sobrevuelan invisibles entre niebla
buscando una referencia extraviada.
Gris de mar bruma y desvelo
levitan en multitudes ciegas
antes de posarse en el rostro descubierto
ínfimas gotas silenciosas, frías,
arriadas por el soplo insistente,
a la vez que tímido y suave de la brisa.
Gris de mar bruma y desvelo
me trajo aquí ese recuerdo tan cercano
como el mar omnipresente que no veo
a buscar la soledad, pero en lo inmenso
de un paisaje de costa desprovisto, negado
de astros, de estrellas y hasta de cielo.
Gris de mar bruma y desvelo
frío del sur que aún no castiga
obediente de la estación que lo contiene
y acaricia esa mar que siento cerca,
como intuyo cerca esa presencia que me falta
y que me llama a caminar por esta orilla.
Gris de mar bruma y desvelo
que hoy se impone aunque es perecedero
trayendo probabilidades de intangibles cercanías
difuminando soledades con el peso de presencias...
Luego vendrá el sol tibio, la luz, otro paisaje
en el que ajeno al día claro, yo ya no estaré...
Última edición:
::
::