DEJAVU
Poeta adicto al portal
Dejé tu sombra encarcelada en el cemento;
aquel que pisabas cada vez al regresar.
El vino no afina más mi oído
ante el macabro recuerdo de haber perdido,
los colores aclaran
y empurece el oxígeno que respiro,
no canta más el tenor tus historias,
no duele,
mi mente no agota;
no es más que un viejo bandido,
atado y de fuerza carente,
sin honor ni gloria.
Creo que nuevamente camino,
mirando la extensión hacia el horizonte
que se torna azul, verde o Sol amarillo.
Han pasado ya cien juegos de fútbol,
creo que nuevamente camino.
aquel que pisabas cada vez al regresar.
El vino no afina más mi oído
ante el macabro recuerdo de haber perdido,
los colores aclaran
y empurece el oxígeno que respiro,
no canta más el tenor tus historias,
no duele,
mi mente no agota;
no es más que un viejo bandido,
atado y de fuerza carente,
sin honor ni gloria.
Creo que nuevamente camino,
mirando la extensión hacia el horizonte
que se torna azul, verde o Sol amarillo.
Han pasado ya cien juegos de fútbol,
creo que nuevamente camino.