Las largas cortinas
que adornan la ventana danzan
ante la brisa que pasa sin prisa
portando una sonrisa,
y el aire ya respira
dulce del aliento de los dos,
que yace entre las blancas
sábanas amándose con devoción,
en cada caricia un festín se desata
y la piel arde como fuego del nuevo
renacer devorado
por las bocas que hambre tienen,
¡por pasión!
Seducir,
bañándose entre besos, bebiendo del olor
de tu vientre
con el sabor que brota de tus senos al ser presos de mis labios.
Mira la noche cómo se llena
con el murmullo
susurrante
de los amantes en la serenata que es sonido
y melodía. Amarte es invadir lo más
profundo desde su esencia,
percibiendo de tus
tobillos la
fragancia y ambrosía que consumen mis deseos
de llenarme con urgencia de ti, hasta
mezclarme con el gemir suave
de tu boca que muerde
mi cuello con ansias
surgidas del fulgor,
de ese fulgor
que desgarra mi espalda con
el universo impregnado
de tus largas uñas.
La calma despierta de la tormenta
y losmares arroyos de dócil remanso son,
el brillo de la cera sobre la vieja
madera brilla reflejando
la silueta del espejo
cautivo por el agitar de tus caderas donde
dos delfines saltan desde un mismo
punto, punto llamado
amor, que en el silencio
es cómplice de la luna
atrapada en su
delirio.
Jesse Salas