Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dedicado, pues a quién más... que a mi paciente y pacífica almohada...
Anoche estrujé el recuerdo
de tus besos contra la almohada;
le susurré que te quiero,
y que estoy, de ti, enamorada.
La pobre permaneció en silencio,
mientras mis lágrimas brotaban.
La pobre, soportó gemidos necios
que tristemente escapaban.
Y es que el corazón duele dentro,
cuando llora el alma
por la ausencia autenticada...
Mas al fin, cuando ya mis ojos cerraban,
entre sueños pude ver que reemplazabas,
a mi paciente y pacífica almohada...
Anoche estrujé el recuerdo
de tus besos contra la almohada;
le susurré que te quiero,
y que estoy, de ti, enamorada.
La pobre permaneció en silencio,
mientras mis lágrimas brotaban.
La pobre, soportó gemidos necios
que tristemente escapaban.
Y es que el corazón duele dentro,
cuando llora el alma
por la ausencia autenticada...
Mas al fin, cuando ya mis ojos cerraban,
entre sueños pude ver que reemplazabas,
a mi paciente y pacífica almohada...
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