José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con la embarrada claridad de mis visiones,
el cercano silencio,
es silencio de infames muertos
resucitados el tercer día.
Lejía en las venas.
Inyectada a las víctimas del síndrome.
Justo sacrilegio,
venerable oración.
Quietud molesta, ruidosa,
los gritos de esta negra enfermedad
me despiertan.
Os ignoro.
Virus de las pieles invertidas.
(incluso cuando lloro
para alargar el tiempo
de la conciencia)
el cercano silencio,
es silencio de infames muertos
resucitados el tercer día.
Lejía en las venas.
Inyectada a las víctimas del síndrome.
Justo sacrilegio,
venerable oración.
Quietud molesta, ruidosa,
los gritos de esta negra enfermedad
me despiertan.
Os ignoro.
Virus de las pieles invertidas.
(incluso cuando lloro
para alargar el tiempo
de la conciencia)
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