Una lluvia estival...
Insólito incidente fugaz… Luz y relámpagos...
plena estación estival, llora el cielo a granel,
ciudad cubierta abruptamente, sombrío gris;
limpia calles este elemento, hace grato el aire.
Una tormenta repentina tronando calma...
Los pajaritos buscan amparo en hojas nuevas,
inusual compañía para un ser abatido;
confusos eventos, fantasmas aparecidos.
Agua, meditación, purifica muchas almas...
Claras quedan todas estas angustias vagantes,
claros los arroyos, perspectivas aun sinuosas.
Hay gente de este núcleo urbano descuidada ...
Equidad del cielo, nos moja a todos igual,
tenues se vislumbran necesidades latentes.
Ramiro Deladanza
157
Última edición: