liesbeth albornoz
Poeta recién llegado
Necio
Vas cortando flores tú por el camino.
Sientes sus fragancias, las bebes y estrujas
Y por los caminos ha quedado tantas
palomas heridas.
Déjalas canalla, te crees muy hombre.
Te crees muy macho.
Festejas y ríes las mil y una noche
de tus aventuras.
¡Qué te importan sus penas!
¡Que importa que rueden por el barro
hediondo al que las echaste!
¡Qué importa que giman en su desengaño!
Si hoy tienes la boca cubierta de mieses.
Su hoy tienes el cuerpo cubierto de pámpanos.
Tu cuerpo enervado de nuevas caricias.
Te sientes tan hombre.
Te sientes tan macho.
Ay desventurado tantos como tú.
¡Qué mente tan hueca!
¡Qué labia tan grande!
Puedes conquistarla, puedes engañarlas.
Vas cortando flores tú por el camino.
Todo se te perdona, todo se olvida
Hasta se te admira, por el solo hecho de ser hombre.
Sigues tú cortando, sigues pisoteando.
Sigues seduciendo,
De goces ya tienes el cuerpo repleto
y el alma inmunda.
No todo es eterno.
Del cáliz repleto solo quedan gotas.
Pronto estarás tan solo viejo, encorvado.
No estarán tus hijos, no estará ya nadie.
Solo el gran silencio que tú has sembrado.
¡Qué necias que somos!
Cambiemos el mundo.
Cambiemos a estos hombres.
Por que somos madres o quizá hermanas
De estos necios hombres.
::
::
Vas cortando flores tú por el camino.
Sientes sus fragancias, las bebes y estrujas
Y por los caminos ha quedado tantas
palomas heridas.
Déjalas canalla, te crees muy hombre.
Te crees muy macho.
Festejas y ríes las mil y una noche
de tus aventuras.
¡Qué te importan sus penas!
¡Que importa que rueden por el barro
hediondo al que las echaste!
¡Qué importa que giman en su desengaño!
Si hoy tienes la boca cubierta de mieses.
Su hoy tienes el cuerpo cubierto de pámpanos.
Tu cuerpo enervado de nuevas caricias.
Te sientes tan hombre.
Te sientes tan macho.
Ay desventurado tantos como tú.
¡Qué mente tan hueca!
¡Qué labia tan grande!
Puedes conquistarla, puedes engañarlas.
Vas cortando flores tú por el camino.
Todo se te perdona, todo se olvida
Hasta se te admira, por el solo hecho de ser hombre.
Sigues tú cortando, sigues pisoteando.
Sigues seduciendo,
De goces ya tienes el cuerpo repleto
y el alma inmunda.
No todo es eterno.
Del cáliz repleto solo quedan gotas.
Pronto estarás tan solo viejo, encorvado.
No estarán tus hijos, no estará ya nadie.
Solo el gran silencio que tú has sembrado.
¡Qué necias que somos!
Cambiemos el mundo.
Cambiemos a estos hombres.
Por que somos madres o quizá hermanas
De estos necios hombres.
::
::
::