Hojalatas

Pedro Ferreira

Poeta veterano en el portal
HOJALATAS
A ti, indigente.




No te importan los céfiros
y el busto de Diana no te estremece,
no te conmueve la música alegre
de los niños cantores
en el coro de una catedral muda,
o el ruiseñor apelando al amor
entre los vidrios y los prismas urbanos.
Vives en tus montañas de hojalata
lejos de polémicas y discursos;
vives olvidado del escolar
que desfila marcial sobre la Séptima
disfrazado de héroe de la patria,
salvador de valores huecos.
Sólo cartones, vidrios y cartones,
cartones en que gozas
-existencia, sólo existencia y ser-
de los restos del amor, migajones
que de la urbe infinita has heredado.
Con tu saco recogemugre a cuestas,
perfecto carcaj, a la sociedad
asaetas con tus ojos hambrientos,
recorres las aceras,
templando el acero de tus músculos,
que ya no esperan nada.
Y vuelves siempre, vuelves
caída la tarde, velo de luto,
a tu república libre: el Cartucho.


Bogotá, julio de 2007


 
Triste realidad social de algunos pueblos, que reflejas de manera magsitral en cada linea Pedro.
ha sido un gusto recorrer tu espacio.
besitos desde el caribe y estrellitas.
:::ohmy:::
 
Triste realidad social de algunos pueblos, que reflejas de manera magsitral en cada linea Pedro.
ha sido un gusto recorrer tu espacio.
besitos desde el caribe y estrellitas.:::ohmy:::


Gracias, Adriana, por dedicarme tu tiempo. Es muy triste la realidad de ese Bronx bogotano. El placer es mío de tenerte en mis versos.

Un beso desde mi bahía.
 

Pedro,

No te reconocía, Pedro Ferreira.. claro Perferova, ya vez uno se acostumbra. Encontrar estos versos firmados en Bogotá, sobre esa tristeza que cargamos, inhumana, adolorida y terrible... me ha tocado, quedo sin aire, por tu mirada certera; imagino entonces que has visitado esta ciudad, imagino que las has recorrido. Cuanto lamento esta impresión, pero es una verdad de aquellos que has descrito fielmente. Espero no sea la que te lleves de esta urbe, no es ningún consuelo, pero inclusive antes era peor, una realidad de la degeneración, la desesperanza, las injusticias, en fin... efectivamente es muy, pero muy triste.

Que tu visita te lleve otras sorpresas, más gratas, más dulces, más cálidas. Si aun estás por mis terruños, por favor déjate sentir, una invitación a uno de los mejores cafés del mundo queda en la mesa.

Un fuerte abrazo y a pesar del sentimiento y dólido de tus versos, es un placer leerte.

Con cariño,
 
Incluso en los momentos de mayor felicidad, donde otros cerraríamos los ojos al mundo circundante, tú llevas los del corazón abiertos y dolidos por los semejantes, y eso habla de por qué me enorgullece tanto el que me regales tu amistad, excelente poeta e inmenso hombre...

Y sabes, tesoros de éste tipo son los que hacen que valga la pena la vida, a pesar de todo lo malo que pueda tener. Siempre va a doler menos con gente como vos sobre la tierra.


Te quiero mucho, amigo mío.:::hug:::
 
No me sorprende de un hombre como tu que de tus poemas en Colombia, el indingente haya causado hond impresion en ti. Me recuerda mi impresion en Caracas de los cerros y de aquellas casas que parecian hechas de barajas.

Excelente poema, una estampa del paisaje. A veces estos hombres y mujeres estan ahi por eleccion, por no querer pertenecer a la formula social.

Me ha conmovido tu poema!
 
Pedro,

No te reconocía, Pedro Ferreira.. claro Perferova, ya vez uno se acostumbra. Encontrar estos versos firmados en Bogotá, sobre esa tristeza que cargamos, inhumana, adolorida y terrible... me ha tocado, quedo sin aire, por tu mirada certera; imagino entonces que has visitado esta ciudad, imagino que las has recorrido. Cuanto lamento esta impresión, pero es una verdad de aquellos que has descrito fielmente. Espero no sea la que te lleves de esta urbe, no es ningún consuelo, pero inclusive antes era peor, una realidad de la degeneración, la desesperanza, las injusticias, en fin... efectivamente es muy, pero muy triste.

Que tu visita te lleve otras sorpresas, más gratas, más dulces, más cálidas. Si aun estás por mis terruños, por favor déjate sentir, una invitación a uno de los mejores cafés del mundo queda en la mesa.

Un fuerte abrazo y a pesar del sentimiento y dólido de tus versos, es un placer leerte.

Con cariño,


Así es, Manuela. Peferova dejó de existir en MP y soy el que soy. Me tocó a mí la realidad, tan diferente a la acomodada realidad europea, de esa ciudad que lucha por la vida. Una realidad muy cruda que hace que te duelan los huesos, que se estremezca el alma y que convulsionen las ideas.
En efecto he visitado Bogotá y ha resultado una experiencia inolvidable. Por muchas razones, unas íntimas, otras experienciales. No, no me llevo ingrata impresión. No vi museos ni iglesias, pero viví la calle y quizás ello sea una imagen más real de lo que es una ciudad y de lo que son su gente.
Como, sin duda, volveré, aceptaría con gusto ese café.
Un beso fuerte desde el recuerdo.
 
HOJALATAS
A ti, indigente.




No te importan los céfiros
y el busto de Diana no te estremece,
no te conmueve la música alegre
de los niños cantores
en el coro de una catedral muda,
o el ruiseñor apelando al amor
entre los vidrios y los prismas urbanos.
Vives en tus montañas de hojalata
lejos de polémicas y discursos;
vives olvidado del escolar
que desfila marcial sobre la Séptima
disfrazado de héroe de la patria,
salvador de valores huecos.
Sólo cartones, vidrios y cartones,
cartones en que gozas
-existencia, sólo existencia y ser-
de los restos del amor, migajones
que de la urbe infinita has heredado.
Con tu saco recogemugre a cuestas,
perfecto carcaj, a la sociedad
asaetas con tus ojos hambrientos,
recorres las aceras,
templando el acero de tus músculos,
que ya no esperan nada.
Y vuelves siempre, vuelves
caída la tarde, velo de luto,
a tu república libre: el Cartucho.


Bogotá, julio de 2007




Hola, pues que te digo...yo soy en parte culpable de esos versos, fuí tu guía turistica por la ciudad y creo que realmente entrar al cartucho y no escribir algo sobre ello...es no llevar sensibilidad en la sangre, yo también me inspire la primera vez que lo vi..impresionante!!!...pero bueno, gracias a Dios y a las personas que hicieron posible tu entrada a ese lugar, y por todas las cosas que aprendiste y viviste...un gusto enorme haberte ayudado.

Abrazos y espero verte de nuevo en la capital...
 
Incluso en los momentos de mayor felicidad, donde otros cerraríamos los ojos al mundo circundante, tú llevas los del corazón abiertos y dolidos por los semejantes, y eso habla de por qué me enorgullece tanto el que me regales tu amistad, excelente poeta e inmenso hombre...

Y sabes, tesoros de éste tipo son los que hacen que valga la pena la vida, a pesar de todo lo malo que pueda tener. Siempre va a doler menos con gente como vos sobre la tierra.


Te quiero mucho, amigo mío.:::hug:::

Cometarios como el tuyo, Viviana, me dejan absolutamente mudo. Gracias por todo. Me ayudas mucho. En efecto no puedo cerrar los ojos y menos los ojos líricos. Quedé tremendamente impresionado. Incluso estoy insatisfecho del poema por insuficiente.
Yo también te quiero mucho, amiga.
Un beso fuerte como un abrazo.
 
No me sorprende de un hombre como tu que de tus poemas en Colombia, el indingente haya causado hond impresion en ti. Me recuerda mi impresion en Caracas de los cerros y de aquellas casas que parecian hechas de barajas.

Excelente poema, una estampa del paisaje. A veces estos hombres y mujeres estan ahi por eleccion, por no querer pertenecer a la formula social.

Me ha conmovido tu poema!

Gracias, Roxane. Sí, me causo honda impresión y fruto de ello es este poema que contrasta con los otros escritos allí.

Un beso desde mi bahía.
 
Cariño, es algo increíble lo que hay allá afuera... Y da más dolor saber que muchos niegan la realidad. Tus sabias palabras han hecho brotar mis lagrimas, y me pusiste a pensar en muchas realidades que hay aquí en mi país, más de lo que podrías imaginar, se asemeja el día a día de muchas perosonas aquí, a tu poema. Te quiero...

Besos desde una Venezuela a punto de destrucción
 
Y en los momentos de bienestar donde muchos se taparían los ojos al mundo vecino, tú transportas el corazón abierto y dolido para esos seres que sufren esa triste realidad, no conozco Bogotá, poro he oído hablar mucho y en la misma TV se ve la cruel realidad. Hiciste un gran trabajo, saludos para tu bahía.
 
Grande el poema, grande el poeta...Imagenes que calan un fondo y contenido critico sin dejar de ser lirico en un enmarcado ritmico y fluido; una combinacion digna de reconocimientos. De mi, admiracion y aplausos, del cielo descuelgo todas la estrellas para vos POETA.
 
Las grandes ciudades y sus grandes contrastes, así es mi admirado Pedro...celebro hoy que te hayas dado la oportunidad de visitar -este-, mi pais con su fuerte dosis de cruda realidad. Aunque no vivo en Bogotá, si vivo en otra de las grandes ciudades -Medellín- y he tenido la oportunidad de recorrer el cartucho y percibir desde la ventanilla de un auto esos rostros que a veces parecieran vivir en otro mundo, el de las drogas, indigencia y alcohol... de aquellos que quizas en un momento dado no vieron más oportunidades a su alrededor y prefierieron hacerse a un lado e internarse en otros lúgubres espacios...pero, también de aquellos que no teniendo más se ven abocados a tomar el camino de la indigencia...de arrastrar cada dia el "saco" con la mirada perdida y sin ilusiones que devuelvan el brillo a sus ojos y a su alma... esto pasa, esta es la otra realidad. Gracias por plasmarlo desde tu óptica y dejarlo aqui para que tambien otros se enteren de la otra cara de la ciudad, la que se oculta a los ojos de aquellos que se niegan a ver más alla. Abrazitos sin fronteras...!
 
Grande el poema, grande el poeta...Imagenes que calan un fondo y contenido critico sin dejar de ser lirico en un enmarcado ritmico y fluido; una combinacion digna de reconocimientos. De mi, admiracion y aplausos, del cielo descuelgo todas la estrellas para vos POETA.

Gracias, Raúl. Tu opinión me es muy valiosa. La admiración es mútua.
Un abrazo fuerte desde mi mar.
 
Ayyy Pedro me diste en el alma con tu poema, saber como en mi tierra se ven estas cosas, ese sufrimiento de un país que aunque lejos de ti estén parece que también la sufres como si vivieras aquí, es durisimo darse con la realidad colombiana....
Conmovida en el alma, un encanto estar presente mil besos

Gracias, Rosmery. Es una cruda realidad a la que no se puede ni se debe cerrar los ojos. Aunque duela.
Un beso fuerte ya desde el lado de acá.
 
Hola, pues que te digo...yo soy en parte culpable de esos versos, fuí tu guía turistica por la ciudad y creo que realmente entrar al cartucho y no escribir algo sobre ello...es no llevar sensibilidad en la sangre, yo también me inspire la primera vez que lo vi..impresionante!!!...pero bueno, gracias a Dios y a las personas que hicieron posible tu entrada a ese lugar, y por todas las cosas que aprendiste y viviste...un gusto enorme haberte ayudado.

Abrazos y espero verte de nuevo en la capital...

Como tú dices te debo estos versos, y otros muchos, Ro. Gracias por haberme guiado por esa realidad bogotana que me impactó tanto. Aprendí más que en museos y catedrales. Gracias también a la portadora del salvoconducto para la visita del Cartucho. Como dices nadie con sensibilidad puede pasar de largo ante esa visión, y tú tienes mucha. Viví. Tú lo has dicho. Viví. Con mayúsculas y en todos los sentidos. Gracias.

Me verás. ¿Volverías a ser mi guía?

Un beso infnito desde mi mar.
 
Cariño, es algo increíble lo que hay allá afuera... Y da más dolor saber que muchos niegan la realidad. Tus sabias palabras han hecho brotar mis lagrimas, y me pusiste a pensar en muchas realidades que hay aquí en mi país, más de lo que podrías imaginar, se asemeja el día a día de muchas perosonas aquí, a tu poema. Te quiero...

Besos desde una Venezuela a punto de destrucción

Antonietta, la realidad es muy dura para alguna gente y para otra difícil de reconocer. Es común a muchos lugares, pero nunca la vi tan descarnada ni tan concentrada. Tiembla la conciencia.

Un beso desde mi bahía.
 
Y en los momentos de bienestar donde muchos se taparían los ojos al mundo vecino, tú transportas el corazón abierto y dolido para esos seres que sufren esa triste realidad, no conozco Bogotá, poro he oído hablar mucho y en la misma TV se ve la cruel realidad. Hiciste un gran trabajo, saludos para tu bahía.

Gracias, Lola. Un alma sensible no puede cerrar los ojos a lo que ve. Y sobre todo siente. Gracias por estar.

Un beso desde mi mar.
 
Las grandes ciudades y sus grandes contrastes, así es mi admirado Pedro...celebro hoy que te hayas dado la oportunidad de visitar -este-, mi pais con su fuerte dosis de cruda realidad. Aunque no vivo en Bogotá, si vivo en otra de las grandes ciudades -Medellín- y he tenido la oportunidad de recorrer el cartucho y percibir desde la ventanilla de un auto esos rostros que a veces parecieran vivir en otro mundo, el de las drogas, indigencia y alcohol... de aquellos que quizas en un momento dado no vieron más oportunidades a su alrededor y prefierieron hacerse a un lado e internarse en otros lúgubres espacios...pero, también de aquellos que no teniendo más se ven abocados a tomar el camino de la indigencia...de arrastrar cada dia el "saco" con la mirada perdida y sin ilusiones que devuelvan el brillo a sus ojos y a su alma... esto pasa, esta es la otra realidad. Gracias por plasmarlo desde tu óptica y dejarlo aqui para que tambien otros se enteren de la otra cara de la ciudad, la que se oculta a los ojos de aquellos que se niegan a ver más alla. Abrazitos sin fronteras...!

Gracias, amiga. Certero comentario. Pero la realidad no debe escapar a una mirada sensible ni los ojos deben ser inmunes al sufrimiento de los semejantes. También la palabra debe servir para denunciar la injusticia de un mundo demasiado dedicado a mirarse el ombligo, especialmente desde los países acomodados o los sillones del poder.
No obstante, también me dejó Bogotá otras emociones y otros versos. No todo fue crudeza, aunque igualmente intenso en lo vivido.
Las fronteras, las borraría si pudiera. Ni los abrazos ni los besos las tienen. El alma tampoco, ni el amor. Tampoco los pueblos. Sólo los gobiernos.

Un beso desde mi mar. También sin fronteras.
 
HOJALATAS
A ti, indigente.




No te importan los céfiros
y el busto de Diana no te estremece,
no te conmueve la música alegre
de los niños cantores
en el coro de una catedral muda,
o el ruiseñor apelando al amor
entre los vidrios y los prismas urbanos.
Vives en tus montañas de hojalata
lejos de polémicas y discursos;
vives olvidado del escolar
que desfila marcial sobre la Séptima
disfrazado de héroe de la patria,
salvador de valores huecos.
Sólo cartones, vidrios y cartones,
cartones en que gozas
-existencia, sólo existencia y ser-
de los restos del amor, migajones
que de la urbe infinita has heredado.
Con tu saco recogemugre a cuestas,
perfecto carcaj, a la sociedad
asaetas con tus ojos hambrientos,
recorres las aceras,
templando el acero de tus músculos,
que ya no esperan nada.
Y vuelves siempre, vuelves
caída la tarde, velo de luto,
a tu república libre: el Cartucho.


Bogotá, julio de 2007




El poeta observa tristezas e injusticias y las plasma con arte y elocuencia.
Excelentes versos.
Todas las estrellas y besos fuertes como abrazos para ti,:::hug:::
 
El poeta observa tristezas e injusticias y las plasma con arte y elocuencia.
Excelentes versos.
Todas las estrellas y besos fuertes como abrazos para ti,:::hug:::


Así es, Liz. Uno no puede restar inmune a la realidad injusta. Me alegra que pasees por mis versos.
Besos para ti también desde mi bahía.
Fuertes como abrazos, por supuesto.
 
Amigo que hermosa manera posees de plasmar la triste realidad de la indegencia, es siempre un maravilloso placer visitarte...

Besitos y cariños...
Mi admiración siempre para ti...
 
Amigo que hermosa manera posees de plasmar la triste realidad de la indegencia, es siempre un maravilloso placer visitarte...

Besitos y cariños...
Mi admiración siempre para ti...

Gracias, Jolie, lo hice desde mis mejores sentimientos. Me alegra que te haya gustado. El placer es siempre mío.
Besos desde mi mar.
 
HOJALATAS
A ti, indigente.
No te importan los céfiros
y el busto de Diana no te estremece,
no te conmueve la música alegre
de los niños cantores
en el coro de una catedral muda,
o el ruiseñor apelando al amor
entre los vidrios y los prismas urbanos.
Vives en tus montañas de hojalata
lejos de polémicas y discursos;
vives olvidado del escolar
que desfila marcial sobre la Séptima
disfrazado de héroe de la patria,
salvador de valores huecos.
Sólo cartones, vidrios y cartones,
cartones en que gozas
-existencia, sólo existencia y ser-
de los restos del amor, migajones
que de la urbe infinita has heredado.
Con tu saco recogemugre a cuestas,
perfecto carcaj, a la sociedad
asaetas con tus ojos hambrientos,
recorres las aceras,
templando el acero de tus músculos,
que ya no esperan nada.
Y vuelves siempre, vuelves
caída la tarde, velo de luto,
a tu república libre: el Cartucho.
Bogotá, julio de 2007



Y bajo un techo de estrellas duermen sus sueños, de día es un nómada que no encuentra los campos fértiles, desesperado anda, y a ciegas detrás de algo que ya no recuerda, solo camina y esquiva, un verdadero atleta de la vida, que se dopa necesariamente de nubes de vino y ríos de nicotina, ríos infectados de pisadas y casi sin cauce que llevarse a los labios, come del fruto casual que se esconde en cualquier desesperación, sin código de barras ni de dignidad, texturas amorfas al paladar de la necesidad, aunque se trague alambre……
Pero llega su noche, y cierra los ojos para por fin desplegar su mirada, se hace la luz y el oro brilla en su tenedor de estrellas, en el plato se adivina un paraíso de sueños lejanos, pero que vuelven cada noche, escribiendo en su mente las nostalgias al revés…
Pedro…..Me ha encantado este poema, me ha proyectado, se que no tiene mucho sentido o casi nada de lo que he escrito ahí arriba, pero tu se lo encuentras seguro….
Un abrazo de hermanos con sangre y luna…y un poco de sal de los luceros para que no duelan tanto las venas…
Te quiero POETA….AMIGO DE ALMAS




Pd. La corrida ha estado floja, los Victorino estaban hoy muy embravecidos, incluso el Cid ha tenido dos sustos muy grandes, uno a la altura del pecho, otro en la axila derecha, pero pudo con el y al final le ha metido una buena estocada y Morante lo ha bordao en un toro, pero bordarlo de verdad, lo que pasa que el cuatrero se fue rajando, raro en esa ganaderia…Pero na de na……..No ha habido premios, los toros muy cobardes y querian morir matando.
Una tarde sosa quitando el toro de Morante, asi que ni te la envio.

 
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