Sinuhé
Poeta adicto al portal
Recuerdo que te amé.
Eras un rebujito servido al tiempo,
cuatro corredores;
un jardín blanco teñido
con sus corolas.
Las tejas aún persisten
tejando;
la mañana
con sus amaneceres cuajados
y sus cuatro esquinas luminosas.
Me esfuerzo por desechar tu imagen
saltarina y sedienta.
¿Por qué te veo aún?
Si las cuatro estaciones
estacionaran las cosas,
el patio seguiría aquí
descansado y cuádruple también.
Es el tiempo
jugando rayuela
con las cosas;
son la edad, la manzanilla,
los recuerdos.
Alguna vez, digo;
alguna vez contemplaste
amorosa esta esquina,
este silencio
......
......
......
......
Eras un rebujito servido al tiempo,
cuatro corredores;
un jardín blanco teñido
con sus corolas.
Las tejas aún persisten
tejando;
la mañana
con sus amaneceres cuajados
y sus cuatro esquinas luminosas.
Me esfuerzo por desechar tu imagen
saltarina y sedienta.
¿Por qué te veo aún?
Si las cuatro estaciones
estacionaran las cosas,
el patio seguiría aquí
descansado y cuádruple también.
Es el tiempo
jugando rayuela
con las cosas;
son la edad, la manzanilla,
los recuerdos.
Alguna vez, digo;
alguna vez contemplaste
amorosa esta esquina,
este silencio
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