eralda
Poeta que considera el portal su segunda casa
Este sueño maldito
no se calla,
grita
desde el interior de mis silencios,
se retuerce por salir
a presentarme
melancolías inútiles.
No le dejo
que enrede,
ni que me busque
para su juego
que luego vengo
llorosa y fría,
vacia de besos
y de caricias,
despojada de ternura,
suelta de "te quieros"
y de halagos,
porque luego vengo
tan perdida
que no sé volver a mis días
de sol y risas.
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