Alma ventura
Poeta asiduo al portal
Mirando por la ventana como lo hacía, recordando los vanos sueños, vacíos y fríos, llega la incertidumbre de aquella mirada. Ojos negros envolviendo desesperación, cristalizando el llanto. Tristes ojos negros, y la luna regalando su melancolía, te recuerdo gris y silente, lejano y tranquilo.
Me gusta llegar a la vieja ventana, me gusta recordarte misteriosos ojos negros. Dime qué escondes ojos bellos, cuéntame cuál es tu inquietud, embriágame de tu nostalgia, en dos menos dolorosa, empújame al abismo de tu callada voz.
Beberé de tu pena, danzaré a la melodía de la perenne ausencia, tomaré un puñado de tu corta historia y la pintaré de colores que alegren tu ser.
Me gusta llegar a la ventana, me gusta imaginarte, pensarte, no importa que no existas en la realidad, porque vives en mi mundo, detrás de la ventana.
Me gusta llegar a la vieja ventana, me gusta recordarte misteriosos ojos negros. Dime qué escondes ojos bellos, cuéntame cuál es tu inquietud, embriágame de tu nostalgia, en dos menos dolorosa, empújame al abismo de tu callada voz.
Beberé de tu pena, danzaré a la melodía de la perenne ausencia, tomaré un puñado de tu corta historia y la pintaré de colores que alegren tu ser.
Me gusta llegar a la ventana, me gusta imaginarte, pensarte, no importa que no existas en la realidad, porque vives en mi mundo, detrás de la ventana.
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