Arale*
Poeta recién llegado
Pienso en esos delgados labios,
pigmentados con aroma artificial;
aquellos que por su mesura no se atreven
a desafiar la inevitable verdad;
a volver realidad aquello que se dice imposible.
Tus labios sumisos ante el poder de tu razón
tus ojos cautivos y un pensamiento silencioso.
Sólo soñando entre jardines,
cuando el sol esta en un punto exacto.
Y en la ausencia de libertad, me conformo
con tu aroma, con tu perfume natural.
Desafiando la verdad me atrevo a divagar
entre tu sonrisa y tu mirada,
entre tu esencia y tu portada.
Me pierdo en momentos,
donde de pronto, lo ficticio parece exitente.
Y me encierro en pesamientos
que llenan de calidez mis adentros.
Sin embargo regreso al comienzo,
y me encuentro esa esperanza
que se yace letargica, sobre el pedestal de mi alma.
No me culpen por mi equivocacion,
pues a pesar de no encontrar una sálida
no me parece justa esta confusion
donde mi mente desvaría entre su mirada y tu sonrisa.
pigmentados con aroma artificial;
aquellos que por su mesura no se atreven
a desafiar la inevitable verdad;
a volver realidad aquello que se dice imposible.
Tus labios sumisos ante el poder de tu razón
tus ojos cautivos y un pensamiento silencioso.
Sólo soñando entre jardines,
cuando el sol esta en un punto exacto.
Y en la ausencia de libertad, me conformo
con tu aroma, con tu perfume natural.
Desafiando la verdad me atrevo a divagar
entre tu sonrisa y tu mirada,
entre tu esencia y tu portada.
Me pierdo en momentos,
donde de pronto, lo ficticio parece exitente.
Y me encierro en pesamientos
que llenan de calidez mis adentros.
Sin embargo regreso al comienzo,
y me encuentro esa esperanza
que se yace letargica, sobre el pedestal de mi alma.
No me culpen por mi equivocacion,
pues a pesar de no encontrar una sálida
no me parece justa esta confusion
donde mi mente desvaría entre su mirada y tu sonrisa.
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