razyel
Poeta recién llegado
Siento tus dientes rechinando en éxtasis,
por detrás de mi nuca,
y tus dedos deformes digitando ese acorde,
que apenas se escucha
Percibo el silencio de una triste despedida,
ese sonido como de lluvia,
de tormentas imaginarias
No hablemos de adiós,
por favor,
que ya no quiero llorar
Siento tus manos y caricias frías,
helándome los huesos,
y tus ojos de luna ennegrecida,
oscureciendo mis sueños
Percibo las lágrimas quemando mis mejillas,
ácidas, dulces y tibias,
derramándose entre mis rodillas
La tristeza cae como la lluvia,
lágrimas de despedida,
no hay manos que las aplaquen
por detrás de mi nuca,
y tus dedos deformes digitando ese acorde,
que apenas se escucha
Percibo el silencio de una triste despedida,
ese sonido como de lluvia,
de tormentas imaginarias
No hablemos de adiós,
por favor,
que ya no quiero llorar
Siento tus manos y caricias frías,
helándome los huesos,
y tus ojos de luna ennegrecida,
oscureciendo mis sueños
Percibo las lágrimas quemando mis mejillas,
ácidas, dulces y tibias,
derramándose entre mis rodillas
La tristeza cae como la lluvia,
lágrimas de despedida,
no hay manos que las aplaquen